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viernes, 17 de julio de 2026

Nuestras Fábricas: Calzados Valfer

 En la emisora de Elda Cadena Ser, de la mano de Toñi Pérez, volvemos a situar en el recuerdo una de las fábricas más importantes alumbradas a la vez que lo hicieron las Ferias del Calzado en Elda. Una historia que, con los mismos protagonistas, arrancaría años antes para convertirse en un referendo para la ciudad zapatera.

 Calzados Valfer, fue la que llamaron la fábrica de los “petrodólares” que marcó una época en la industria del calzado de Elda.

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José María Amat repasa en 'Nuestras fábricas', de Hoy por Hoy Elda Vinalopó, la historia de una empresa que destacó por la innovación, la calidad y los mejores salarios del sector

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Bartolomé Crespi, revisando diseños de los zapatos a fabricar o en fabricación de la empresa Valfer

La historia de Calzados Valfer se remonta a la posguerra, cuando la necesidad de calzado impulsó el crecimiento de la industria eldense. En una nueva entrega de Nuestras fábricas, el fundador del Museo del Calzado de Elda, José María Amat, recordó que la ciudad estaba “muy bien posicionada” para atender la gran demanda de zapatos, lo que favoreció la llegada de trabajadores y profesionales de toda España. Entre ellos se encontraba el diseñador mallorquín Damián Crespi, quien, tras trabajar en la fábrica de Pedro Bellód, creó junto a su hermano Bartolomé una pequeña fábrica que, como era habitual entonces, estaba repartido entre varios locales de la ciudad.

 

Parte de los trabajadores de la empresa Valfer, homenajeando al empresario Bartolomé Crespi

Años después, Bartolomé Crespi impulsó un nuevo proyecto empresarial que daría lugar a Valfer, una firma nacida en 1961 que pronto creció gracias al auge de las ferias del calzado. “Los pedidos llegaron a raudales”, explicó Amat, lo que llevó a la empresa a ampliar sus instalaciones y consolidarse como una de las primeras fábricas especializadas en zapato de caballero de vestir de alta calidad. Con una producción cercana a los 600 pares diarios y una plantilla de hasta 140 trabajadores, Valfer se convirtió en un referente por su apuesta por la modernidad y la mecanización.

 

Logotipo de la empresa Calzados Valfer

Uno de los rasgos más recordados de la empresa fue su política salarial. Según explicó José María Amat, sus responsables buscaban a los mejores profesionales del sector y “no tenían inconveniente en pagar mejores destajos y mejores sueldos” para atraer talento. Esa estrategia hizo que Valfer fuera conocida popularmente como “la fábrica de los petrodólares”, un apodo que todavía permanece en la memoria de muchos trabajadores y que refleja el papel que desempeñó esta firma en la evolución de la industria zapatera de Elda.

Equipo de futbol amateur que impulso la empresa Calzados Valfer, integrado por trabajadores de la misma

·         Para escuchar el audio, copia y pega este enlace en tu navegador.

https://cadenaser.com/comunitat-valenciana/2026/07/15/nuestras-fabricas-calzados-valfer-la-fabrica-de-los-petrodolares-que-marco-una-epoca-en-la-industria-del-calzado-de-elda-radio-elda/

miércoles, 1 de julio de 2026

Nuestras Fábricas: La Fábrica de adhesivos de los Hermanos Tabarnero

 Nuestras Fábricas. El programa en el que describimos algunas de las fábricas más importantes que tuvo Elda, y que dejaron ejemplos de abnegación. Recordamos hoy una de las primeras grandes fábricas de adhesivos que tuvo Elda, y que se inició antes de la cruenta Guerra Civil. La Fábrica de adhesivos de los hermanos Tabarnero, la mayor y quizá la primera que se implantó en Elda para realizar las colas y adhesivos que empezaban a emplearse en la industria del calzado.

Toñi Pérez inicia la entrevista.
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Pioneros que impulsaron la industria de los adhesivos en Elda
José María Amat, fundador del Museo del Calzado de Elda, recuerda a la empresa Hermanos Tabarnero


Una vista de la zona en que se instaló la empresa, cerca del río Vinalopó, y a las faldas de las ruinas de la residencia alcázar de Elda. Con vistas a la residencia de la familia Tabarnero y una ilustración de la fachada de la empresa y el lugar que ocupaban en el solar allí existente.

Aunque su nombre es menos conocido que el de otras grandes industrias eldenses, la fábrica de los hermanos Tabarnero desempeñó un papel esencial en el crecimiento del sector del calzado. Félix y Moisés Tabarnero llegaron desde Madrid en los años previos a la Guerra Civil para fabricar adhesivos destinados a las fábricas de zapatos, en un momento en el que apenas existían empresas especializadas en este tipo de productos. Como explica José María Amat, fundador del Museo del Calzado de Elda “era una fábrica muy importante de la industria auxiliar, aunque poco conocida porque sus propietarios eran muy austeros y nunca buscaron protagonismo”.
La escasez de materias primas durante la guerra y la posguerra obligó a los hermanos Tabernero a recurrir al ingenio para mantener la producción. Recorrieron vertederos, traperías y pueblos de toda la provincia en busca de goma usada que, mezclada con benzol, se convertía en el adhesivo que necesitaban las fábricas de calzado. “Crearon una red de suministro de goma usada que les permitió seguir fabricando cuando era prácticamente imposible conseguir materia prima”, destaca Amat, quien también recuerda que sus productos se distribuían desde Elda a ciudades zapateras de toda España, como Elche, Arnedo o las Islas Baleares.
La empresa acabó desapareciendo a mediados de la década de los sesenta, tras el fallecimiento de Félix Tabarnero y la jubilación de Moisés, coincidiendo además con la consolidación de nuevas compañías del sector. José María Amat recuerda que ambos empresarios “pagaron todas sus deudas, cumplieron con sus trabajadores y se retiraron dignamente del mercado”. Entre las anécdotas que conserva la historia de la empresa destaca una curiosa expedición en tren para transportar grandes cantidades de goma usada y las durísimas condiciones laborales de la época, cuando los vapores del benzol provocaban que muchos trabajadores terminaran la jornada completamente mareados.

* Para escuchar el video de la entrevista sobre esta empresa: https://cadenaser.com/.../nuestras-fabricas-hermanos.../

miércoles, 25 de febrero de 2026

Nuestras Fábricas: Manuel Navarro Davó

 

La fábrica de Manuel Navarro Davó, el intento de convertir Elda en potencia de maquinaria del calzado

Un proyecto pionero que pudo diversificar la economía local, pero que quedó frustrado por la falta de apoyo estatal.

Una nueva industria se suma al programa de la radio "Nuestras Fábricas", dirigido por la periodista Toñi Pérez.

Jº Mª Amat destaca la visión, el empuje y la capacidad innovadora de Manuel Navarro Davo, subrayando su papel clave en el desarrollo y proyección del sector del calzado españo

La fábrica de maquinaria de Manuel Navarro Davó representa uno de los capítulos más significativos —y menos conocidos— de la historia industrial de Elda. Nacida a partir del taller de forja fundado por su padre, Manuel Navarro Pastor, a finales del siglo XIX, la empresa evolucionó desde la fabricación de troqueles y cuchillas hasta el diseño y producción de maquinaria para el calzado. Ubicada definitivamente en la calle Cura Navarro, la factoría creció al calor del auge zapatero eldense, convirtiéndose en una pieza clave de la industria auxiliar.

Manuel Navarro Davó, en su estand durante la Feria del Calzado de 1974, conversa animadamente con el ministro de Comercio. / Cedida

Durante las décadas centrales del siglo XX, Navarro Davó no solo fabricó maquinaria propia, sino que también importó modelos europeos para adaptarlos al mercado nacional e internacional. Para el investigador local, y fundador del Museo del Calzado de Elda, José María Amat, esta industria “fue una de las que más valor añadido aportó al calzado y quizás el posible foco de diversificación industrial de la ciudad”.

La fábrica de Manuel Navarro Davó dejó un legado de innovación y emprendimiento que hoy sigue siendo referencia en la memoria industrial eldense.

https://cadenaser.com/audio/1771493330533/


domingo, 7 de diciembre de 2025

SICEP, la empresa que salvó Elda en plena Guerra Civil. Una historia de trabajo, ingenio y dignidad

 En pleno caos de la Guerra Civil española, cuando fábricas cerraban y familias pasaban hambre, nació SICEP: el Sindicato de la Industria del Calzado de Elda y Petrer. Esta innovadora sociedad empresarial logró mantener abiertas más de 80 fábricas, dando empleo directo e indirecto a más de 32.000 personas. José María Amat recuerda: “SICEP fue algo que no debemos nunca los eldenses olvidar… fue un movimiento tan especial y tan original, que quizá sea una de las cosas más importantes que se han hecho en Elda después de las ferias del calzado”.


 Una de los edificios en Elda convertidos en almacén de zapatos estocados y pendientes de venta hasta que acabara la Guerra Civil en España.  

La estrategia de SICEP fue audaz y efectiva: vender zapatos donde se pudiera, desde Barcelona hasta Málaga, e incluso exportarlos a Francia y al norte de África. “Se vendía donde se podía y se almacenaba el resto esperando que la guerra acabara”, explica Amat. Esta visión permitió que los trabajadores cobraran en medio de la escasez, y que la industria del calzado de la comarca sobreviviera a uno de los periodos más difíciles de la historia española.

                                         

                 Tomás Guarinos Maestre  ideólogo y creado de SICEP

Sin embargo, a pesar del éxito, los artífices de SICEP no recibieron reconocimiento oficial. Tomás Guarinos Maestre, impulsor del proyecto, fue encarcelado y deportado tras la guerra, y el destino del dinero de la sociedad nunca se aclaró. Amat subraya: “Este hombre jamás, jamás ha recibido el menor gesto de reconocimiento de esta ciudad. Es una gran injusticia”.

                         

cadenaser.com/comunitat-valenciana/2025/12/02/nuestras-fabricas-sicep-la-empresa-que-salvo-elda-en-plena-guerra-civil-radio-elda/


viernes, 21 de noviembre de 2025

Viuda de Manuel Vera Bañón: La histórica fábrica de calzado que marcó el prestigio de Elda

  La fábrica de “los tahúllas”, pionera en innovación y calidad, dejó un legado que todavía se conserva en el Museo del Calzado.



Foto familiar de Manuel Vera Bañón 

La fábrica de “los tahúllas”, fundada por Manuel Vera Bañón a principios del siglo XX, fue una de las últimas en desaparecer en Elda y es recordada por su contribución al prestigio del calzado local. Según José María Amat, fundador del Museo del Calzado de Elda, “vamos a hablar hoy de una fábrica que todos conocerán porque la fábrica creo que fue la última en derruirse”.

 Desde sus inicios, la empresa destacó por combinar artesanía con mecanización y por adaptarse a los desafíos de la época, como los cortes de electricidad durante la Guerra Civil.

 Vera Bañón comenzó como aprendiz de zapatero y, gracias a su iniciativa y visión, logró crear un taller que más tarde se convertiría en una fábrica de referencia. Amat recuerda que “tenía un carácter muy especial y una gran personalidad. Le empujaba la iniciativa y siempre estaba pensando en hacer algo más”.


La empresa producía inicialmente zapatos sencillos, pero más tarde triunfó con el zapato de bottier, llegando a fabricar hasta 2.500 pares por semana con un equipo de más de cien trabajadores.

 La historia de los Tahúlla refleja la tradición de esfuerzo y profesionalidad de los empresarios y trabajadores eldenses. Como señala Amat, “en aquella época se montaba un taller en cualquier lado, y con el dinero que se generaba, pues se iba ampliando”. Hoy, parte de la maquinaria de la fábrica se conserva en el Museo del Calzado, como testimonio de una época que sentó las bases del renombre del calzado eldense a nivel nacional e internacional.

miércoles, 12 de noviembre de 2025

Elda, 25 años premiando la elegancia española. “La Mujer Mejor Calzada de España”.

 

  

                                              Versión ilustrada de algunas de las premiadas

 En Elda, mi ciudad, donde el sonido de las máquinas y el olor de los pegamentos y cueros formaron parte del paisaje cotidiano, el calzado no es solo una industria, es una forma de cultura.

Desde hace veinticinco años, nuestro pueblo rinde homenaje a su mayor seña de identidad con un galardón singular, el Premio a la Mujer Mejor Calzada de España, una distinción que aúna arte, elegancia y tradición.

Más allá de la curiosidad o del brillo mediático, el premio representa un tributo al buen gusto, al saber calzar y, sobre todo, al valor de un producto que ha hecho historia en nuestro país: el zapato español de calidad, instituido por el Museo del Calzado de Elda que ostenta la propiedad intelectual, inscrita en EUIPO, como prueba de un logro irreversible. Con este reconocimiento se busca destacar la importancia del calzado como expresión de personalidad, pero también, como emblema de una industria que ha sabido mantenerse fiel a sus raíces mientras se adapta al ritmo del mundo moderno.

Elda, capital del buen calzado

El premio tiene para Elda un significado que trasciende lo simbólico. Esta ciudad, corazón del llamado Elda-Petrel Shoe Valley, o lo que es lo mismo, pero en español, “Valle del Zapato de Elda y Petrel”, ha sido durante décadas, desde finales del siglo XIX, uno de los grandes centros productores de calzado de alta gama en Europa. Cada par que sale de sus fábricas y talleres es el resultado de una combinación magistral de oficio, paciencia y detalle.

Cuando cada año una figura pública, ya sea una actriz, periodista, modelo o miembro de la sociedad más notoria, recibe el título de Mujer Mejor Calzada de España, esta distinción lleva consigo parte de esa historia colectiva. Mujeres como: Concha Velasco, Anne Igartiburu, Paz Vega o la Baronesa Thyssen-Bornemisza, entre muchas otras, han contribuido a proyectar la elegancia y el saber hacer del calzado eldense, actuando como auténticas embajadoras de una tradición que pisa fuerte dentro y fuera de nuestras fronteras.

El poder de la imagen

En tiempos en los que la comunicación se mide en segundos y en pantallas, el poder de una imagen bien elegida puede llegar donde no alcanza la publicidad convencional. Asociar el calzado español de calidad a una mujer distinguida, admirada o influyente, convierte este galardón en una herramienta de promoción tan efectiva como refinada.

La Mujer Mejor Calzada no es solo una musa del diseño: es también el rostro visible de un sector que reivindica la autenticidad frente a la producción masiva y la despersonalización de la moda. Su figura ayuda a difundir el valor de lo artesano, del estilo bien entendido y del lujo discreto que define al zapato hecho en España.

Proyección

Un jurado profesional es la base para consolidar el prestigio del premio, un factor que, según la estrategia de Berlanga, repetía siempre: “El jurado de estos premios debe robustecer y enriquecer el prestigio del galardón, tanto o más como la figura a la que se pretende homenajear”

   


 
El jurado de 2003 reunido en Madrid para fallar el premio a la Mujer Mejor Calzada. En la foto de izquierda a derecha: Luis Alberto de Cuenca; Luís García Berlanga; Juan Pascual Azorín; Joaquín Planelles; Antonio Porpetta; Lourdes Ventura; La princesa Tessa de Baviera; Alicia Mariño Espuelas y José María Amat, completaba el jurado la actriz Concha Velasco.

El premio, además, sirve para fortalecer la relación entre la industria y la cultura. Cada edición se convierte en un escaparate donde confluyen la creatividad de los diseñadores, la precisión de los artesanos y la sensibilidad de quienes saben apreciar un trabajo bien hecho. El Museo del Calzado de Elda, custodio de la memoria de este oficio, encuentra en el galardón una forma de mantener viva la conexión entre pasado y presente, y de conformar una pasarela internacional que proyecte la trayectoria del zapato español.

Porque el calzado no es solo un complemento, es un lenguaje que habla de elegancia, identidad y carácter. Y en ese idioma, Elda lleva muchas décadas escribiendo su propia historia con paso firme. El premio a la Mujer Mejor Calzada de España no celebra únicamente la belleza o el estilo, sino la dignidad de un oficio que convierte cada zapato en una obra de arte.

Este 2025 celebramos los primeros veinticinco años de uno de los galardones más emblemáticos del sector zapatero. Un premio que distingue a mujeres convertidas en iconos del buen calzar, y cuyos pasos, firmes y elegantes, siguen acercando el calzado español a la excelencia y al reconocimiento internacional.

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sábado, 1 de junio de 2024

EJEMPLARES MOMENTOS DE LA INDUTRIA DEL CALZADO. Sesenta y ocho años de una premonición compartida La Feria del Calzado y las Fiestas de Moros y Cristianos.

 

              Emotivo y esperanzador cartel anunciador de las Ferias del Calzado de Elda

                            

 Como todos los inicios de algún acontecimiento importante el "boca a boca" juega un papel muy importante, pero se precisan otras voluntades que ayuden a fraguar una idea.

 

Oscar Santos había publicado el 22 de diciembre de 1956 una carta en Valle de Elda bajo el título “¿Elda capital del calzado?”  por la que, con una postura muy realista, llamaba a la movilización en favor de una Feria del Calzado en Elda que nos sacase de un estado de conformismo ante las sucesivas crisis del calzado.

 

Fueron cientos de personas y varias instituciones del sector zapatero las que se sumaron a aquellas primeras palabras salidas de la pluma de Santos que ilusionarían a los eldenses de aquellos años. La idea estaba sembrada en “tierra fértil” y el empuje emprendedor de los trabajadores de la ciudad de Elda y de Petrer, se pusieron manos a la obra para que la ilusión se transformase en realidad.

 

Una eldense insigne y reconocida poeta local, Carola Gonzálvez, movida también por un sentimiento de amor a su pueblo y con el deseo de ver a Elda dentro del círculo de progreso que pudiese generar un Certamen Ferial, se unió a la idea de Santos y lanzó su peculiar fantasía.

 

Fantástica Feria del Calzado y los Moros y Cristianos

 

         


                      Cartel anunciador de la Fiestas de Moros y Cristianos de 1958


El día 4 de mayo de 1957, también en este semanario, un original artículo titulado "Feria de Muestras del Calzado en Elda, 1958", narraba de la mano de Carola lo que pasó en la ciudad cuando se "celebró" aquella fantasiosa exposición, la primera Feria de Calzado en Elda, que la recordada poetisa la hacía coincidir en su imaginación con las bulliciosas fiestas de Moros y Cristanos.

 

 “Los fabricantes se aprestaban a reservar los stands y la ciudad presentaba un aspecto inusitadamente animado. Se había hecho coincidir la Feria con los típicos festejos de Moros y Cristianos.... ", el escrito continuaba.... "Atraídos por los festejos y la novedad de la Feria, hubo tal afluencia de público, que apenas se podía transitar por las calles.
Los stands, resplandecientes de luces, rivalizaban en el decorado para la presentación de las muestras. El proyecto hecho realidad, fue un éxito, y en los años que siguieron, la Feria de Muestras del Calzado, en Elda, ha logrado ser famosa, atrayendo la atención no solo de los españoles, sino de los numerosos turistas que
visitan nuestro país "
.

 

Era toda una premonición, Carola Gonzálvez, asumiendo el lanzamiento hecho por Oscar Santos, dando vida con su crónica a una Feria que se celebraba en el año 1958, cuando todavía estábamos en el mes de Mayo del año l957; como diría un artículo publicado en "Valle de Elda" y firmado por el seudónimo “Violeta” el día 15 de Junio de 1957... "Esta magnífica idea, solamente lanzada con el impulso que da el amor hacia la patria chica, ha hecho que muchos de nosotros nos enzarzáramos en discusiones sobre la posibilidad de llevar a cabo tal empresa. No obstante, en la mente y en el corazón de todos, al ver surgir esta idea como penacho de humo negro en el horizonte, hemos pensado que algo así llevábamos escondido en las profundidades del pensamiento, y a la mayoría nos causó la misma impresión que causaría en su tiempo el hecho del huevo de Colón”.

José María Amat Amer

miércoles, 26 de febrero de 2020

El Coronavirus (COVID-19) y nuestra industria de fabricación de calzados

Los estragos que está causando el coronavirus en el mundo están sembrando de dudas el futuro de las economías más estables.
No sabemos el tiempo ni el alcance de esta epidemia que podría llegar convertirse en pandemia. Pero a la vista de lo que está sucediendo hay que prepararse para los tiempos que vienen.
En lo que respecta a la industria del calzado y, naturalmente la que más nos importa que es la industria eldenses, el cierre masivo de fábricas de calzados y componentes en China y otros países asiáticos, está creando una nueva estrategia en los mercados mundiales ya que la crisis sanitaria ha interrumpido la cadena de suministro de muchas compañías.
El calzado fabricado en China (también los de más alta calidad) está provocando un desabastecimiento en cadenas de empresas importadoras y estas apuntan hacia las industrias de Europa (además de Marruecos) para poder abastecerse de ese tipo de calzado de alta gama. China no sólo es la segunda economía mundial y el mayor de los principales mercados para muchos sectores de lujo y esos sectores, incluido el calzado, no pueden quedarse descolgados.
Ante el descenso ya palpable de los ingresos y la imposibilidad de saber cuándo se controlará la situación, las grandes corporaciones están desvelando, con mayor o menor detalle, el impacto que prevén en las cuentas de 2020.
Los mercados en los que se mueve el calzado influye el aspecto commodity como premisa más importante, por lo cual, la influencia asiática es actualmente mayor.
Es una posibilidad que fabricantes americanos, principalmente, trasladen sus expectativas de compra a nuestro país, que junto con Portugal, se encuentran en las primeras líneas de posibles suministradores de calzado.
¿Qué podemos esperar de nuestra ciudad? Lo podemos esperar todo, pero para ello hay que mover muy bien las fichas y concentrar nuestra oferta porque, en esta ocasión como en casi todas, el pez grande se comerá al chico.
Esta semana pasada pude hablar con algunos agentes de marketings relacionados con las ventas en mercados internacionales y me confirmaron que sí Elda tuviese una oferta centrada y concretada en un determinado lugar, podría hacer llegar un claro mensaje de lo que hacemos. Con nuestras solas fuerzas es posible que no pudiésemos llegar a muchas compañías, pero a través de agentes especializados y con apoyo institucional se podría lograr.
Las empresas interesadas en acometer mercados exteriores necesitan de la colaboración y el apoyo económico que puedan prestar las instituciones, dado que salir fuera a buscar mercado es bastante costoso y que el fruto de esta actividad no suele ser inmediato.
Los Salones Princesa son el escenario donde se podría atraer la mirada de compradores con una muestra agrupada de bolsos y zapatos, serviría de atractivo a las posibles comercializadoras que quieren readaptar su mercado de fabricación.
Es urgente que Elda conozca su capacidad productiva en conjunto y que realice con la mayor urgencia una exposición de los productos y servicios con los que poder dar respuesta, ante una desgraciada situación extraordinaria como la actual.
Sin demora: Unas exposiciones de nuestros productos utilizando el marco de los Salones Princesa y un llamamiento con la colaboración y ayuda económica de las instituciones: Ayuntamiento, Generalitat y Gobierno Central, a través de los ejecutivos de marketing y comercializadoras de calzado internacionales para atraerles a nuestras ofertas y productos de calidad.  

domingo, 23 de febrero de 2020

La Cultura del Calzado floreció en medio del derrumbe ferial


Si Elda brilló de forma impensable en la década de los años 60 y 70, por su creciente y pujante industria, los años 80 fueron funestos. Las luchas fratricidas entre industriales del calzado y afines perdió su cohesión y quedaron divididos ante los intentos de desestabilizar FICIA.
Los intereses de unos y otros pusieron el punto de mira en la ciudad, que dio la gloria y el empuje al sector zapatero a través de sus Ferias y, a partir de ahí, todo empezaría a cambiar para mal recorriendo el camino que permitiría que Elda dejase de ser la sede de las ferias del calzado.

Ante la proximidad de su inexorable final, como Ciudad Ferial, Elda todavía dio muestras de su empuje para asentar la Cultura Zapatera, ofreciendo impulsos positivos en el campo de la cultura y las bellas artes.
A mediados de 1981,  se inició el camino para  transformar la FICIA  en una Fundación, pero en mayo de 1981, y asumiendo el alcalde de Elda la presidencia del Patronato de FICIA , se reabrían nuevas heridas y la FICIA caminaría a mayor velocidad hacia su más alto grado de politización.
El 14 de diciembre de 1981 se constituyó oficialmente la Fundación FICIA y en octubre de 1984 se crearon los premios de Investigación dotado con 400.000 pesetas; y el de periodismo con 200.000 pesetas. Un año después se amplió al concurso de fotografía, dotado con 50 mil y 25 mil pesetas.
 En enero de 1989 sería nombrado presidente de la Fundación FICIA Javier Sancho, que desde hacía años era vicepresidente, siempre en la sombra, pacificando los intensos conflictos que surgían cada día. Sancho, potenció los concursos para prestigiar esa llamada Cultura del Calzado y lanzó otro de pintura sobre temas zapateros. Pero FICIA estaba herida de muerte a dos años de abandonar nuestra ciudad.

A pesar de la degradante situación de las ferias, ante las luchas abiertas entre unos y otros por acaparar el protagonismo ferial y a sabiendas de que Elda lo pedía todo, Javier Sancho siguió empujando la cultura desde la Fundación FICIA, e incluso con aportaciones personales para mantener alguno de aquellos concursos que pasaron a llamarse "Premios Presidente de la Fundación FICIA". Su honorífico nombramiento como Hijo Adoptivo fue una justa compensación a lo mucho que hizo por la ciudad.
El legado de Javier Sancho a través de la Fundación que presidía, fue lo más brillante que se produjo en aquellos terribles años de descomposición de nuestras manifestaciones feriales.

domingo, 9 de febrero de 2020

Elda debe ser sede de la Feria del Calzado para mujer de media y alta gama


Así de sencillo y así de claro.
Después de años dando tumbos por nuestra geografía para tratar de hacer rentables las Ferias del Calzado en España, caen en la cuenta del fracaso al que se ha llegado y buscan en la provincia de Alicante que sea IFA la que organice las próximas Ferias del Sector Zapatero, concretamente lo que hasta ahora se hacía en IFEMA, primero, y en La Nave, después.
Hay que felicitarse porque, aunque tarde, se haya reconocido que las sedes de la Feria debe estar donde se encuentran los cimientos de la industria, donde se fabrican la mayor parte de los zapatos de España y naturalmente los de moda especialmente.
Dicho lo anterior y dado que se apela a los alcaldes de las ciudades zapateras, a los empresarios y sus asociaciones, vamos a exigir con mayor fuerza se atienda a nuestro pueblo.
Elda fue la sede que inició las Ferias del Calzado en España.
Con la sede de FICIA en Elda, se produjeron las mejores y más fructíferas ideas para agrandar la base industrial de fabricación del calzado en este país, y desde Elda se inició el milagro económico que dio trabajo y riqueza a las ciudades zapateras.
Desde Elda venimos denunciando la situación decrépita de las Ferias del Calzado en España, mientras en otros países prosperan y reciben cientos de peticiones de fabricantes, muchos de ellos españoles.
Es un hecho constatado que las Ferias se nos arrebataron de nuestra ciudad por intereses muy discutibles, se nos dijo que había que propiciar escaparates donde los visitantes y compradores pudieran llegar con mayor facilidad e intensidad.
Elda no ha olvidado y no olvidará sus momentos de esplendor, pero nada es irreversible para siempre y ahora se vuelven a dar las circunstancias para que una parte de aquello pueda regresar a la ciudad de la que nunca debió salir.
IFA, que ofreció también desde Elda todos sus certámenes, puede y debe ser la que organice las nuevas Ferias del Sector. Pero ahora IFA ya no está en Elda, se encuentra en Torrellano que es una partida del término municipal de Elche.
Es el momento de luchar por nuestra ciudad. Es el momento de reivindicar más que nunca nuestras señas de identidad.
Proponemos que las próximas Ferias del Calzado organizadas por IFA tengan dos sedes en recintos feriales diferentes, una, quizás la más grande, en los pabellones de Torrellano, para el calzado en general.  Pero en Elda debe realizarse una sección dedicada a los zapatos de mujer de media y alta gama. Con esta propuesta nadie legítimamente podría oponerse porque Elda mantiene la hegemonía de ese tipo de calzado y a Elda se le debe una compensación nunca otorgada por la pérdida de sus ferias.
Los Salones Princesa podrían ser esa subsede de IFA y en ellos se podrían concentrar los stands de calzado para mujer de alta gama y las marcas más emblemáticas de ese calzado.
Andrés Molina es un hombre joven que ha demostrado su pragmatismo y profesionalidad al frente de muchas arriesgadas propuestas. En este caso él podría ser el anfitrión de unas Ferias de Calzado que revertirían nuestro futuro.
Elda se lo ha merecido y debe reaccionar ante este nuevo experimento que ofrece el Consell.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Visitando los Museos. El Museo Alemán de Cuero DLM de Offenbach en Alemania



Fue fundado en 1917 por el arquitecto Hugo Eberhardt en la floreciente ciudad de cuero de Offenbach am Main, originalmente como una colección de modelos históricos para la formación de jóvenes diseñadores, artesanos y productores de artículos de cuero.
El museo se alojó en las Escuelas Técnicas (ahora Universidad de Arte y Diseño de Offenbach).
El fundador del museo con una visita guiada en 1940
En 1938 se trasladó al Alte Lagerhaus en Frankfurter Strasse, el actual emplazamiento.
Visita al interior de una de las salas
Las colecciones superan las 30,000 piezas de todas las culturas y épocas, divididos en tres áreas: Artes Aplicadas, Etnología y Museo Alemán del Calzado. Esto convierte al DLM en el único museo del mundo que recopila y presenta exclusivamente todo lo relacionado con el material de cuero. En 2017, el Museo Alemán del Cuero celebró su centenario con todos los honores.
La colección de arte aplicado abarca todo el espectro, desde cinturones y bolsos egipcios-coptos, objetos elaboradamente elaborados de hogares aristocráticos y burgueses de los siglos XVII y XVIII, así como maletas, bolsos y elementos esenciales de viaje de la modernidad y la posmodernidad. , Además, el museo también abre nuevos desarrollos que se centran en la sostenibilidad y la innovación, y exhibe exhibiciones hechas de materiales alternativos similares al cuero.
 Botines que pertenecieron a la emperatriz Sissi.
La extensa colección de zapatos presenta más de 15,000 pares con calzados de muchos grupos étnicos de cuatro milenios. Entre ellos se encuentran botas de legionarios romanos, zapatos de plataforma de cortesanas venecianas, las elegantes botas de seda de la emperatriz Sissi de Austria y las zapatillas de deporte de Joschka Fischer, con quien juró en diciembre de 1985 para el primer ministro de Medio Ambiente de Hesse.
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Bolsos de colección de los muchos que se custodian en el museo
El museo es la joya mejor cuidada de la ciudad de Offenbach, con constantes ayudas que recibe de empresas de los sectores presentes en las colecciones y un trato esmerado de las autoridades locales y nacionales. El museo del cuero mantiene unos talleres para desarrollar enseñanzas profesionales y demostraciones para los niños, fomentando el interés por el cuero y el calzado.

viernes, 30 de agosto de 2019

Visitando los Museos. El Museo del Calzado de Marikina en Filipinas

Marikina es una gran ciudad fundada por los jesuitas en el año 1630, llegando a ser la capital de la provincia de Manila durante la Primera República en 1898. Es conocida en el mundo como la "Capital del calzado de Filipinas", donde existen gran cantidad de fábricas para hacer zapatos e industrias afines, en esa ciudad se concentra un 70% de los zapatos fabricados en el país, eso nos da una mejor idea de la importancia de Marikina en relación con los zapatos.
Marikina concentra la atención del calzado en ese país con un Centro Internacional de Calzado y un magnífico Museo del Calzado. La construcción del recinto que acoge el museo representa el estilo colonial español de la época de ocupación, se trata de una edificación de adobe y ladrillo encalada con un atractivo singular por el recuerdo de otras épocas, cerchas de madera que atraen las miradas del visitante por la originalidad frente a la modernidad imperante en otros museos, es un edificio que sorprende por la "pobreza" frente a otros iconos de la población. La ciudad ha querido conservar este singular edificio para exponer las colecciones de zapatos, utensilios y documentos relativos a Filipinas y al calzado en el mundo, como homenaje a la humildad del entorno del zapatero.
Pero un atractivo singular de este museo es la colección de zapatos de la que fuera primera dama de Filipinas durante la dictadura de Ferdinand Marcos. Imelda fue una mujer que vivió con un lujo excesivo al amparo de la fortuna que amasaba su esposo, el dictador presidente del país, la pobreza de la población contrastaba con el amplio vestuario de esa dama. Además de cientos de vestidos, joyas y complementos como bolsos cinturones y demás, Imelda Marcos llegó a coleccionar más de tres mil pares de zapatos, la mayoría eran caprichos adquiridos a los mejores y más famosos diseñadores del mundo. Cuando en 1986 la familia Marcos huyó precipitadamente al estallar una revuelta popular apoyada por el ejército. Dejaron atrás una gran cantidad de efectos personales, entre ellos la célebre colección de zapatos de las marcas más caras del mundo.
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Todos aquellos zapatos y vestidos se guardaron en cajas y fueron trasladadas al Museo Nacional. Pero allí los vestigios de la era Marcos se degradaron. Fueron abandonados en una sala cerrada y sin protección. Allí permanecieron hasta que la sala se inundó por las lluvias tropicales, por las goteras del techo. Al abrir el local observaron que se habían perdido la mayor parte de todo aquel ajuar, incluso las termitas se habían comido parte de las suelas de muchos calzados.
Los zapatos que pudieron salvarse de aquel expolio natural producido por la desidia y el abandono, se trasladaron en 2001 al Museo del Calzado de Marikina, a las afueras de Manila, donde se pueden contemplar casi 800 pares incluidos los 200 que el gobierno trasladó desde el palacio de Malacañang, donde residía el dictador y su esposa. También la propia Imelda, que acudió a la inauguración, aportó otros 50 pares que, según dijo, eran regalos donados por famosos diseñadores. Lo cierto es que el Museo del Calzado de Marikina, es un bien patrimonial importante en la cultura filipina y un aporte significativa a la cultura del calzado mundial.