miércoles, 14 de agosto de 2019

Visitando los Museos. El Museo Holandés del Cuero y del Calzado


En el año 2003 conocimos el Museo del Calzado situado en la población de Waalwijk , el Dutch Leather & Shoe Museum - World Footwear. Se trataba de un museo de dimensiones modestas pero con una gran riqueza de fondos y, lo más importante, plagado de actividades.
En aquel museo pudimos observar una vieja calle del siglo XIX con el taller de zapatero y el comercio de venta de calzados. Fuimos recibidos por el director y pudimos comprobar la importancia de ese museo que representaba a los zapatos fabricados en Holanda por una industria potente que actualmente ha quedado muy mermada. Sin embargo el Ayuntamiento de la ciudad de Waalwij, como primera institución implicada económicamente, con la colaboración de una serie de socios relacionados con el sector zapatero y de la piel, entre los que destacan : Dutch Shoe Academy; René Van Den Berg Academy; Handelsplatform Voor Schoenen, Sport en Mode; Stichting Vriendenkring - Leder en Schoenen Museum; Sell De Langstraat; Dutch HealthTec Academy, entre otros, decidieron relanzar esa muestra representativa del sector y proyectar un magnífico museo.
                  

El nuevo Museo Nieuwe Schoenen abrirá sus puertas en 2021 en el ala lateral de los antiguos Raadhuis en Raadhuisplein, en el centro de Waalwijk. Para este proyecto, la agencia de diseño de Utrecht está trabajando con Kloosterboer Decor y YIPP, quienes también tienen una amplia experiencia en proyectos de museos para poner a punto uno de los mejores museos de Europa.

La ciudad de Waalwijk se encuentra al sur de los Países Bajos, tiene una población aproximada de 47 mil habitantes y fue un centro fabril muy importante de Holanda, donde todavía quedan industrias de calzado y de componentes de piel, con industrias de curtición y distribución de pieles y cueros.
Waalwijk cuenta también con un centro de moda y de tecnología, con una visión tendente a los nuevos materiales y a la robótica en los sistemas de fabricación. La población sabe que invertir en la cultura del calzado es afianzar los fines últimos de la población que es la creación de riqueza y empleo.

domingo, 11 de agosto de 2019

Tiempo de verano....tiempo de museos. El Borceguí de México

Un Museo fundado en el año 1991 y ubicado en el centro histórico de la Ciudad de México
Con más de dos mil zapatos expuestos, miles de miniaturas, documentos y utensilios, consta de cinco secciones dedicadas a los zapatos históricos, del siglo XX, deportivos, de mexicanos famosos y de personajes de la literatura como la Cenicienta, Pulgarcito y el Gato con Botas, entre otros.
Un gran museo que mantiene y dirige Dña. Maria Teresa de Villamayor, viuda del que fuera su fundador y principal mecenas, D. José Villamayor Coto, un gran personaje y entrañable amigo que falleció de forma casi inesperada, pero que dejó una huella imborrable en la cultura mexicana. Fue fundado en reconocimiento a, D. José Villamayor Castro, un reconocido empresario de la industria del calzado y padre del fundador.
La relación del Museo del Calzado de Elda con el Borceguí, ha sido muy intensa con un intercambio de información permanente.
El museo de México aporta a la industria del calzado del país y a la cultura zapatera mundial, un valor añadido de prestigio y calidad. En el momento actual el Museo del Calzado "El Borceguí" es reconocido  como uno de los más importantes museos de la especialidad.

jueves, 8 de agosto de 2019

S.O.S. El Museo del Calzado en la vía de su autodestrucción y la irrelevancia


Así se construyeron los sueños de Elda en 1963 y así se destruyeron en el año 2000

Tanto jugar con fuego llega el momento en que todo se quema.
Hoy miércoles 7 de agosto, el Diario Información nos "regala" una noticia que nos llena de indignación y nos conduce, una vez más, al rincón de los disparates. Como ya anunció Valle de Elda, es la Concejalía de Cultura; el otro día fueron algunos responsables de los museos locales. En palabras de la titular de Cultura, asegura que el nuevo proyecto museográfico concentrará en un solo edificio todos los museos y así se ahorrarán gastos¿por qué no se eliminan todos los museos y así se ahorrarán más gastos? Lo cierto es que por una sola cosa que funciona en nuestro pueblo, además de las fiestas, todos se empeñan en cargársela, y mientras tanto el pueblo calla y otorga. Tras cuatro años de gobierno local en el que han escaseado las inversiones en desarrollo, los esfuerzos por relanzar nuestra industria, las medidas para reactivar el comercio y parar los cierres de locales y el empeño en lograr nuevos objetivos para hacer de nuestro pueblo algo diferente, la mayoría de ciudadanos ha dado la confianza de nuevo en esos líderes para repetir por mayoría absoluta. Con esos triunfos "merecidos", se atreverán con todo. Pero deben saber que la realidad será mucho más dura. El camino estará jalonado de sosegadas críticas y los eldenses un día reaccionarán.
En la vecina ciudad de Elche hace años, y ahora, debido a nuestra forma de gestionar, con más insistencia desde hace meses, un grupo fuerte y dispuesto a llevar los proyectos a buen fin, auxiliados y con medios económicos suficientes provenientes de empresarios, instituciones locales y comunitarias, están dispuestos a tomar el relevo a Elda también en el terreno museístico y, entre otros muchos proyectos relacionados únicamente con el calzado y su industria, tomar el testigo de un Museo del Calzado Internacional, con medios, con apoyos y sin interferencias políticas, "Elche: El Museo del Calzado que España merece y necesita", ante la pasividad de las instituciones eldenses, incluida las del sector zapatero (inexistentes).  Eso es lo que nos merecemos y eso es lo que sucederá por jugar con fuego, por no saber administrar lo que otros, que no los políticos, han sabido crear. Esa es la miseria que este tipo de titulares, de comentarios y de propuestas han conseguido.
No queda más que el conformismo ante unas actitudes, a mi juicio, irresponsables. Ahora ya empieza a ser tarde, en el proyecto ilicitano se contempla incluso la petición formal a nuestro Patronato de la devolución de las piezas y fondos que proceden de cedentes de Elche, también solicitar que aquellas personas que deseen ubicar sus pertenencias en ese otro museo internacional, lo puedan realizar con la certeza de tener mayor escaparate público y menos injerencias. Elche responderá de forma clara a los objetivos de mostrar en un único Museo la fuerza productora del tejido industrial español, Elche logrará imponer sus criterios, una vez más, y Elda de nuevo perderá lo único que nos diferencia, a lo único que debiera alentar con propuestas de crecimiento y no de encorsetamiento. Pero no, ni siquiera son capaces de mantener, ya no de mejorar, lo que cientos de personas dieron de su trabajo y sus mayores esfuerzos en crear, consolidar y mantener (esfuerzo baldío).
Por último, quiero lanzar un grito desgarrador a todos los eldenses sea cual sea su ideología política. Esta situación tiene que tener un final, no nos podemos levantar cada mañana pensando en lo que se va a destruir. Ahorren dinero señores gobernantes: con el cierre de los museos, de los centros culturales (pocos quedan), de la educación o incluso del único teatro que soportan (el otro auditorio ya no recibe nada), así las arcas no se verán mermadas, así todo serán ahorros. Trabajen para las fiestas, que con eso asegurarán sus mayorías. ¡Pobre pueblo nuestro! Quién te ha visto y quién te ve.
Por último, y ya sin apenas esperanza, quiero lanzar un mensaje a todos. Estas palabras deben ser conocidas y deben transmitirse, para que se convierta en un tema viral. Ya hemos vivido circunstancias parecidas. Si en 1991 el pueblo hubiese hablado, es posible que los disparates cometidos con Elda no se hubiesen producido. Con lo visto y vivido hasta ahora, jamás podía pensar que las cosas fuesen a llegar a estos extremos. El daño ya está hecho.

Comentarios

+2#1 Isabel Aracama Torres07-08-2019 16:57
Soy Isabel Aracama y llevo viviendo en Elda 53 años, por lo que me considero una eldense.
Cuando llegamos a Elda, era una ciudad floreciente, había trabajo,mucho trabajo, la gente vivía muy bien, había alegría , teníamos una Feria de Calzado que se hacía en Elda y a donde venían todos los zapateros españoles a comprar los zapatos para la temporada, Elda se conocía por su Feria del Calzado, pero un día los políticos decidieron llevarla fuera de Elda, y ya esos zapateros no volvieron y se olvidaron de nuestra ciudad.
Hubo personas inquietas por la cultura musical, y con buenos contactos, que nos trajeron los festivales de ópera, esto fue un gran lujo, vinieron todos los grandes cantantes del momento, que todavía muchos recordamos con nostalgia , pero los políticos del momento lo consideraron elitista y dejaron de hacerse, a éstos festivales venía gente de todo el mundo. Esas personas inquietas por la cultura musical consiguieron hacer un buen Auditorio con mucho esfuerzo y ayuda de la Generalitat, ahora el Auditorio ADOC se está muriendo pues apenas tiene ayudas….
Tuvimos durante varios años, y gracias a la gestión y esfuerzo de gente eldense entre los que figuraban Ana María Sanchez, un concurso de canto internacional, que por dejadez de los políticos de turno dejó de hacerse. Elda figuraba en todas las revistas musicales mundiales más importantes, y ahora con gran alegría lo ha recuperado la ciudad de Alicante pues sus políticos consideran que es de gran prestigio para su ciudad….
También me indigna pensar que algo tan único como es el Museo del Calzado, conseguido gracias al enorme esfuerzo y trabajo de José Maria Amat y un gran equipo de gente, desaparezca por falta de apoyos e intenten llevárselo a otra ciudad.
Mi marido José Luis Valero, muerto recientemente, también estaría indignado, pues se preocupaba por la cultura de su ciudad.

sábado, 3 de agosto de 2019

¿Sabías qué... La industria de Almansa nació a mediados del siglo XIX y tuvo como referente la gran fábrica de la familia Coloma?

Los zapatos en la ciudad de Almansa se confeccionaban en pequeños talleres que darían lugar a las primeras fábricas, abandonando poco a poco el cultivo de cereales, que era la base de la agricultura local.
Al igual que pasó en Elda, en 1858, la inauguración de la vía férrea Madrid-Alicante que pasaba por Albacete y Almansa, en esta última localidad dio lugar al incremento de los talleres, que en 1887 contabilizaban un censo de 150 artesanos zapateros, unido al importante papel de la arriería en la comercialización de los productos artesanales, que alcanzaba entonces los 96 arrieros.
La familia Coloma de Almansa, con el iniciador, Antonio Coloma Gil, que en 1815 era un zapatero artesano, y con su hijo Francisco Coloma, que era propietario de un comercio de curtidos hasta 1890-91 y, en 1894, también aprendería el oficio de zapatero.
Con el fallecimiento de Francisco Coloma, en 1899, se constituyó la sociedad Hijos de Francisco Coloma, formada por sus tres hijos y como gerente, Aniceto Coloma, que fue el verdadero impulsor como empresario con ideas muy innovadoras y gran visión de futuro. En este periodo se realizarán avances técnicos, organizativos y sociales de una gran envergadura que determinarían el posterior desarrollo de la empresa.
En 1904 eran cuatro los centros de producción de calzado con reconocida solvencia: Hijos de Francisco ColomaJuan Arráez GómezSánchez Hermanos y Cía. y Joaquín Alcocel y Cía. La producción de calzado almanseña en ese año fue de 87.000 pares, mientras que en 1906 ascendió a 1.360.000 pares.
                          
A partir de 1907, la empresa Coloma inició un proceso paulatino de mecanización de la mano de la United Shoe Machinary Company, que duraría varios años hasta su total implantación, debido a lo cual, en 1912, se convirtió en la empresa con mayor producción de España con 1.800 pares diarios.
Hasta la I Guerra Mundial, la producción estaba orientada exclusivamente al mercado nacional. Con la venta masiva de zapatos y calzado para el ejército en Francia, la empresa Coloma se convirtió en la primera exportadora de calzado, y su capacidad de producción aumentó un 75% entre 1913 y 1918. En 1926 llegaría a tener 1.150 obreros.
En 1928 existían en Almansa catorce fábricas de calzado que aglutinaban entre todas 1.537 obreros. Una de ellas, Andrés Sendra (fundada en 1913-1914), aún continúa en activo y contaba en aquel año (1928) con 80 trabajadores.
La Guerra Civil Española supondría un freno al desarrollo de la industria en general, afectando a la industria local del calzado. La más perjudicada, sin duda, fue la empresa Calzados Coloma, S.A. (en 1931 se había transformado en sociedad anónima), donde tras el conflicto fratricida, las cosas no pudieron continuar con normalidad y en 1954 cerró sus puertas.
Con el cierre de Calzados Coloma, que contaba en esos momentos con unos 600 trabajadores, se produjo un fuerte movimiento migratorio de trabajadores, especialmente a Elda, donde el trabajo se mantuvo y crecía con importantes empresas, y que a partir de 1960, relanzaría el trabajo como consecuencia de las Ferias del Calzado.  
También la riqueza auspiciada por la FICIA repercutió en la vecina Almansa, donde resurgieron multitud de pequeñas fábricas, que irían ampliando sus instalaciones en el futuro.  

jueves, 11 de julio de 2019

El día que Elda dejó de ser "Ciudad Ferial"


Al final de la década de los 80  los diferentes órganos de gobierno: FICEFICIACámara de Comercio de Alicante  y Ayuntamiento de Elda  habían propiciado un clima de enfrentamiento que hacían ya irrecuperable el diálogo.  El alcalde de Elda dejó muy claro que el "futuro de la Feria pasaba por una reunión conjunta de todas las partes en la Diputación".  Por lo tanto todas las miradas y todas las preocupaciones se centraban en esa reunión anunciada.
Tras analizar los acontecimientos ocurridos en aquellos nefastos días, los cruces de acusaciones, y el estado de crispación existente, todos tenían cierto respeto y nerviosismo por  la postura que podía adoptar Elda, es decir, si la ciudad zapatera "creaba problemas" , la cosa se podría complicar.
El 2 de mayo de 1989 se celebró la esperada reunión en la Cámara de Comercio, con su presidente al  frente,  y a la que acudieron, entre otros,  el alcalde de Elda, el presidente de IFA, el director de esa misma institución,  y también el presidente de la Diputación. En ella se acordó por unanimidad (sin ninguna oposición de los representantes de nuestra ciudad),  que todas las ferias que organizaba IFA,  se trasladarían a un nuevo  pabellón ferial a construir y solamente quedaría en Elda las que concernían al calzado.  Naturalmente esto era una  muerte anunciada, cualquier observador podría adivinar que era imposible mantener unas ferias en Elda con un nuevo pabellón ferial en otro lugar, sin embargo  "la manzana fue mordida", y ese mismo día, a bombo y platillo, se hizo público el acuerdo.
Me faltó tiempo para escribir en nuestro semanario Valle de Elda,  y en el diario INFORMACIÓN de Alicante, un artículo que se titulaba ¡Digamos NO!, que en una  sola frase de dicho escrito se adivina el contenido ......"que el hecho trascendente de desplazar el recinto ferial, aún siendo bueno para toda la provincia de Alicante, es malo para el futuro de Elda y su economía y por ello hay que defender lo que ahora tenemos", ni que decir tiene que aquel escrito no tuvo respuesta por nadie, la opinión pública eldense se abstuvo de comentar y me quedé absolutamente sólo en esta reclamación. Más adelante, y tras dos años más de tiras y aflojas, surgirían aquellas célebres manifestaciones ante FICIA, encadenamientos por promesas incumplidas, pero para entonces aquellos gestos ya llegaban muy tarde.
Al releer hoy aquel ¡DIGAMOS NO!  podemos comprender mejor la historia de aquellos errores.
Valle de Elda nº 1670. 12-V-1989
Diario Información 13 de mayo de 1989

domingo, 7 de julio de 2019

¿Sabias que....? . Elda concedió los premios Cambrillón de Oro en 1959.


  Benjamín Belmonte contemplando el zapato que obtuvo el cambrillón de oro y el zapato ganador .
Fue un año de esperanza e ilusión, Elda estaba a las puertas de su historia reciente. En el certamen exposición del año 1959 se falló uno de los premios más celebrados  por el resultado de los zapatos ganadores: por una parte, un zapato fabricado por la empresa Santos González que consistía en un salón hecho en ante negro, con piedras de circonita en la pala formando un dibujo.  El otro ganador sería un zapato  hecho en tafilete de color rosa,  fabricado en una sola pieza y con la dificultad añadida de que todo el modelo presentaba una serie de nudos que lo hacía casi imposible, una auténtica obra maestra  y a juicio de quien esto escribe, uno de los zapatos más bellos y elegantes que se han podido fabricar en la ciudad de Elda, los artífices fueron los trabajadores de la fábrica de Benjamín Belmonte García, situada entonces en la actual Avenida del Mediterráneo y en el lugar aproximadamente en la que en la actualmente hay otra gran firma de calzado.
                                       
                            Zapato ganador del Cambrillón de Oro de la firma  "Calzados Helen"
El Cambrillón de oro consistía en un trofeo donado por uno de los fabricantes de componentes de la época, Hijos de Sócrates de la Encarnación,  y consistía en un cambrillón (refuerzo  interior de la planta ) hecho en oro de 24 quilates,  engarzado en una peana de mármol en la que se indicaba el ganador y el premio. Ambos zapatos ganadores y el premio conseguido por Belmonte, se encuentran en una de las vitrinas del Museo del Calzado.
Aquel premio, que tuvo un corto recorrido, se otorgaba para premiar la calidad en el conjunto del zapato, considerando su aspecto artístico como un factor importante a sumar a las demás cualidades de: modelaje, corte, cosido, fabricación manual y mecánica  y acabado.

¿Sabías qué?.. En el año 1994 el Museo del Calzado creó los Premios Nacionales de Calzado Artesan


                   Los zapateros premiados de aquel I Concurso Nacional de Calzado Artesano

En el año 1994, en el Museo del Calzado se creó un Premio Nacional para Zapateros,  se confeccionaron y publicaron las bases del  que iba a ser el Primer Concurso Nacional de Calzado Artesano y dicha publicación llegó a casi todos los rincones del país por medio de revistas especializadas, tratando de llegar especialmente a los profesionales de la zapatería manual o a medida.  En esas bases se limitaba a un máximo de dos obras  ( dos pares de zapatos hechos enteramente a mano) y se establecieron los siguientes premios:  Un primer premio de 75.000. - ptas. y placa. Un segundo  de 50.000. - ptas. y placa.  Un  tercero de 25.000. - ptas. y placa. También un premio de 25.000. - ptas. y placa al mejor trabajo en  aparado.
La respuesta fue casi inmediata, desde Andalucía hasta Madrid y Palencia, solicitaron la participación, y ese fue el principio de una amistad y colaboración del Museo con los artesanos de España. La labor de divulgación de una revista de la época destinada a los reparadores y zapateros de calzado a medida, que se llamada "El Reparador", así como la "Asociación de Zapateros a Medida y de Reparación" de la Comunidad Valenciana, dirigida por una de las personas con las que mantenemos una buena amistad, Rafael Prieto, fueron las claves para la participación.
El día 11 de Noviembre, en la Casa de Cultura de Elda, se inauguraría la II Semana de la Artesanía y con ella se fallaba el I Concurso Nacional de Zapato Artesano, recayendo el primero premio en el zapatero palentino Pedro Lozano; el segundo premio fue para Isabelino de Diego de Almería y el tercero para Manuel Reina de Madrid. El premio especial de aparado recayó en un zapatero de Elda, Jesús González Galocha.  También un accésit a un zapatero de Madrid, Antonio Alonso. A cada uno de los premiados se les entregó una escultura moldeada en barro que representaba a un zapatero de silla y que fue obra del joven escultor eldense Francisco José Maestre Pérez, el mismo que once años más tarde esculpiría la escultura "La Familia Zapatera" que se encuentra a las puertas del Museo del Calzado.