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viernes, 29 de junio de 2018

1.- Logos y marcas de fábricas de calzado eldenses: Gil Esteve (Newdolciss); Benjamín Belmonte (Fres-lig y Marta); Hijo de Gabriel Vera( Losveras)

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Hoy vamos a iniciar un camino a través de los logos, marcas y direcciones de algunas fábricas de calzado que existieron en Elda y que actualmente han desaparecido. Se trata de una nueva reivindicación de la exclusiva calidad de los zapatos fabricados en nuestra ciudad y como homenaje a industriales y trabajadores de las empresas más emblemáticas de Elda. A lo largo de cada semana iremos aportando y desgranando aquellos aspectos más singulares de cada una de ellas.

"Gilesteve" fue una marca de calidad que nos hablaba de unos zapatos únicos y exclusivos de señora que fueron auténticas joyas del sector zapatero. Empresa creada en 1947, Antonio Gil Esteve, su gerente y propietario, tuvo el honor de recibir la medalla de oro de la ciudad en 1999, su fábrica estaba situada en la calle Dos de Mayo junto al mítico Cine Lys, también desaparecido. En 1988 cambió su denominación por la de "Newdolciss". Esta empresa cerró sus puertas en agosto de 2008.

Benjamín Belmonte fue un fabricante de zapatos de lujo,  la empresa se emplazaba en la calle Quijote y su última fábrica estaba situada en la actual Avenida del Mediterráneo.  Su primera marca fue "Olgui" en honor a su hija,  también "Fres-lig"  y "Marta" con el eslogan “frescos como las olas y ligeros como el viento”., trabajó con otras marcas como "Belmonte"  y "Matador". En sus tarjetas y cartas de empresa siempre figuró el Cambrillón de oro que fue el premio ganado en la primera Feria Nacional del Calzado y que se otorgó a un precioso zapato de tacón de aguja de color rojo y formando nudos en palas y enfranques.
La fábrica de Gabriel Vera García (La fábrica de Los Vera)  con un logo que recogía la maqueta de la enorme fábrica que tuvo en Elda entre las calles José María Pemán, Antonio Vera, Hilarión Eslava y Ramón Gorgé. Tenía como marca de fábrica una estrella de ocho puntas. Su andadura como fabricante la inició en un modesto local a la altura de la "fuente de los burros" (abrevadero existente en aquellos años para las caballerías, y que estaba ubicado a la altura del final de la calle Padre Manjón). Esta fábrica fue una de las primeras en exportar calzados de lujo a Europa y América en los albores del siglo XX.

domingo, 3 de mayo de 2015

La aparadora eldense: un ejemplo de superación

               
   
                                                                                                   La aparadora oleo del pintor eldense Gabriel Poveda "Leirbag"
  Si al esfuerzo y sacrificio en la industria del calzado hubiese que priorizarlos, indudablemente las aparadoras de la ciudad de Elda ocuparían unos de los primeros lugares.
desde siempre, el trabajo de aparado ha sido uno de los más buscados y menos valorados en su total dimensión. Las aparadoras son las primeras en desarrollar la idea del diseño, al ensamblar las piezas del modelo creado y darle su primer y más preciso toque de calidad. Cuando el cortador pone en las manos de la aparadora las piezas del zapato para que se forme el corte cosido, una incorrecta interpretación de esos aparados y la calidad en el trabajo pueden dar al traste un buen diseño.
                    Las personas que hemos crecido en Elda y comarca, sabemos lo que es ese "tac - tac" que escuchamos en nuestras propias viviendas o en las de los vecinos, especialmente por las noches. Un ruido que denota la proximidad de una aparadora colocando cinta de refuerzo y doblando los cantos en el dobladillado. Un "tac - tac" machacando (asentando) las costuras tras ese otro ruido tan familiar que indica la aceleración de la máquina de aparar al coser o hacer pespuntes.  Un "tac - tac", algo diferente, que indica los golpes de la picadora para hacer a pulso una "maría" en una pala o, sencillamente, un picado de adorno. Pero además, todos esos ruidos los soportamos a gusto hasta altas horas de la madrugada, cuando esas aparadoras han dejado la casa lista y los niños acostados, entonces la aparadora comienza  su especial jornada laboral. Esos ruidos que en otros lugares serían molestos en extremo, para nosotros supone la realización de nuestras señas de identidad y la confirmación de que la industria funciona. A la mañana siguiente habrá que entregar el producto de aquel trabajo que, por muy bien que pueda ser remunerado, siempre será inferior al sacrificio que han tenido que realizar para llevarlo a cabo. 
                    Las aparadoras de Elda, a base de interpretar miles de muestras y diseños, de realizarlas con extremada precisión y pulcritud, se han ganado merecidamente el nombre de "maestras del aparado", y prueba de ello es que firmas de marca y prestigio, asentadas fuera de nuestra localidad, buscan en Elda esa clase de profesionales que les asegurarán el éxito en una de las partes más importantes de los zapatos fabricados.
                    Se dice (quizás puedan tener algo de razón) que el aparado es la mayor fuente de trabajo clandestino en la industria del calzado, pero ¿qué mayor tributo se puede dar a la sociedad que el esfuerzo y el sacrificio de miles de mujeres, madres muchas de ellas, contribuyendo a la perfección de una industria que acapara prestigio y crea riqueza en el país? Quizás la Hacienda Pública no recaude, en dinero, todo lo que debiera por este trabajo, pero hay otras formas de recaudación que pueden llegar a ser mucho más importantes (sin que esto suponga una justificación a la economía sumergida que tradicionalmente ha venido produciéndose en esta fase de la fabricación). La mujer  eldense aporta una contribución inmaterial que llega donde el dinero no puede llegar. El aparado no es simplemente un trabajo, es el producto del reflejo de una sociedad creativa que busca la perfección, y esto no se improvisa. Los muchos años de profesión, la enorme complejidad de los aparados, especialmente en los tiempos en que la diversidad obligaba a cambios en el entramado de los diseños, han supuesto un gran aval para la industria del calzado, y esa riqueza la ha aportado la trayectoria de las aparadoras de Elda.
* Publicado en el blog de Valle de Elda el 01-05-2015