lunes, 16 de julio de 2018

7.- Logos y marcas de calzado eldense: Rafael Sirvent Cantó "Tudi"; Calzados Pilar; Calzados Dévora.




Rafael Sirvent Cantó fue un industrial de éxito que fabricó zapatos de mujer de alta moda y fantasía y que exportó a todo el mundo el buen nombre de Elda y su forma de hacer el calzado de mujer de alta gama. La marca Tudi era sinónimo de alta costura para los pies o "alto estilo femenino", como la empresa anunciaba.
Esta fábrica tuvo diversos emplazamientos dentro del casco urbano de Elda, hasta ocupar una nave industrial en la actual Avenida del Mediterráneo (antigua carretera de Alicante) donde más tarde se instalaría, reformaría y ampliaría el espacio otra firma de prestigio que todavía hoy perdura para orgullo de los eldenses, Paco Herrero.
Rafael Sirvent fue un enamorado de su ciudad, de su industria, y luchó prácticamente hasta su fallecimiento por la unidad del sector zapatero en la ciudad y la consecución de grandes logros para Elda.

Calzados Pilar S.A. fue una fábrica de calzado muy activa en los años 70, sus zapatos se vendían a todo el mundo bajo el logotipo de una graciosa chinita con la típica sombrilla y portando entre sus manos una caja que supuestamente contenía un zapato de alta calidad fabricado en Elda. Esta empresa ubicada en la calle Joaquín Coronel tenía varios socios, entre los que se encontraban los eldenses Sócrates y Gerardo de la Encarnación.

En la Elda de plena expansión comercial, de final de los años 60 y la década de los años 70, la empresa Dévora S. L. situada en la antigua calle General Monasterio, 2, actual Pablo Iglesias, fue una de las elegidas entre el público español y americano para calzar especialmente sus elegantes botas de mujer, además de un cuidadísimo zapato de alta gama también para señora. Los socios de esta prestigiosa fábrica eran los hermanos Pepe y Pascual Cerdá. La entrañable amistad que tuve con estas personas me permitían disfrutar de las periódicas visitas que hice a la fábrica para comprobar la alta calidad de su proceso de fabricación y los diferentes modelajes que en fotografías y en muestras acabadas conservaban de cada temporada.

viernes, 6 de julio de 2018

6.- Logos y marcas de calzado eldense: Rivas, Creaciones Marga, Chapín y Rey Casadei



La fábrica de Gomez Rivas estaba formada por unas naves industriales entre las calles General Varela (actualmente Antonino Vera) y José María Pemán, donde tenía su fachada más larga y la puerta principal, con más de 1.800 m2 de superficie construida. Llegó a alcanzar una plantilla de casi 100 trabajadores. La marca de fábrica fue "Rivas". Su propietario, Juan Gómez Rivas, fue una persona muy popular en Elda, ocupando varios cargos en la vida sindical del sector y la actividad política de la ciudad.
Antonio Martínez García fue un empresario surgido al abrigo de la pujanza de Elda con motivo de la puesta en marcha de las Ferias del Calzado. Tenía su fábrica en la avenida de Chapí y realizaba un tipo de calzado de mujer bajo las marcas "Creaciones Marga" y "Chapín", siempre con el nombre de Elda como origen de sus creaciones. El zapato fabricado fue muy exigente para mujeres que usaban este tipo de calzado de gama alta.
Una de las primeras fábricas que se construyeron e instalaron en el polígono industrial Campo Alto, fue la Cooperativa Obrera "Calzados Rey". Fue un ejemplo de colectividad de trabajadores que funcionó muy bien bajo la dirección de Antonio Díaz. El Zapato bajo la marca "Rey Casadei" fue una de las fabricaciones más exclusivas de los años 80, los diseños y la calidad del zapato de mujer de alta gama sobresalían por encima de la media de los zapatos fabricados en Elda.

miércoles, 4 de julio de 2018

5.- Logos y marcas de industrias de calzado eldense: Rodolfo Guarinos; Antonio Martínez Pérez; Guillermo Ortuño Esteban y Luís Bel Garrigós


 
La gran fábrica de Rodolfo Guarinos Vera data desde 1902, si bien años antes comenzaría una más modesta fábrica a nombre del padre y fundador Juan José Guarinos Vidal. Estaba construida en el final de la actual calle Purísima, en la zona conocida como "Portal del Ángel" con fachada a la calle Gonzalo Sempere.
 
 Tenía una superficie superior a los 4.000 m2, formando un complejo en el que había hasta 12 naves industriales que albergaban las diferentes secciones; también una serie de edificaciones menores. Fabricaba zapatos de todas las clases, con producciones que superarían los 1000 pares diarios de calzado, ocupando a más de 800 personas en algunas épocas del año. La marca de fábrica que más fama cosechó era "Bondad".
 
En la calle Legionarios se instaló una pequeña fábrica de calzados a nombre de Avelino Martínez Pérez, fabricaba una corta producción de zapatos de mujer y tenía como logotipo las iniciales de su nombre "A.M.P." dentro de un ovoide punteado.
 
Hasta los primeros años en que se crearon en Elda las Ferias Internacionales de Calzado, hubo una marca de fábrica llamada "La Gata" con un logotipo que dibujaba una gata negra sobre unos tejados a la luz de una luna creciente, su eslogan rezaba: "suave como la gata", para dar una idea de la calidad y finura de sus pieles con los que Guillermo Ortuño Esteban  fabricaba zapatos de mujer.
 
Luís Bel Garrigós fue el fundador de una saga de fabricantes de calzado que todavía tienen continuidad Elda de la mano de alguno de sus nietos.  La empresa inició su andadura en el año 1930 con un primer taller que empleaba a 8 personas, en la calle Dos de Mayo, casi enfrente de la fábrica de Hormas Micó; allí llegaría a fabricar alrededor de 100 pares al día de zapato de chicarro y los vendía en los pueblosc ercanos. El taller vendía cada día más pares de zapatos y llegó a incrementar su plantilla hasta los 14 operarios y ampliar la casa taller hasta los 120 m2, para alcanzar los 400 pares al día de un zapato de niño al que incorporó una patente de invención, se trataba de un tipo de calzado con una especie de plantilla ortopédica, esto hizo que sus ventas se disparasen.  Fabricó calzado vulcanizado con la marca "Lube", en uno de los logotipos había un niño que sostenía un cartel con el nombre de la marca y otro logo eran un dragón bicéfalo sosteniendo un zapato y la leyenda "Vulcanizados Lube". Pasado un tiempo alternaba los zapatos de niño con los de mujer de calidad media y con este tipo de fabricados fue superando la calidad hasta un zapato de mujer de gama alta.

4.- Logos y marcas de fábricas de calzado eldenses: Florencio Sánchez; Camilo Payá; José Salvador; Industria Española del Calzado y Trinidad Vera



Un castillo entre dos ramas de laurel rematadas por una estrella de seis puntas, era la marca registrada de la fábrica de calzados de señora de Florencio Sánchez Valero, un industrial que fabricó zapatos en Elda antes de la Guerra Civil. La fábrica estaba ubicada en la calle Maestro Rafael Ayala y no tenemos constancia de que tras la contienda volviese a fabricar con la misma marca.

Con el nombre de marca "La Maravilla" fabricó zapatos de señora Camilo Payá Bordera, hasta la Guerra Civil. El logo lo representaba una flor, al parecer de petunia, con las iniciales M.R..

Otra antigua fábrica de calzados que fabricó bajo el nombre de marca "La Pajarita" fue la de José Salvador, también anterior a la contienda española.

La prestigiosa Industria Española del Calzado "Yecsa" realizó fabricaciones de todos los tipos y fue una de las industrias que exportaba zapatos en la mitad de la década del siglo XX, anterior a la contienda civil española.

Trinidad Vera, fabricaba zapatos de señora de alta gama con un logotipo que representaba un espléndido faisán sobre una rama y en un paisaje de fondo idílico, naturalmente el nombre de la marca era "El Faisán".

domingo, 1 de julio de 2018

El primer Gremio de Fabricantes de Calzado de Elda

Recreación de la gran fábrica de calzados de Rafael Romero Utrilles.
En el año 1902 la población de Elda contaba con un nutrido grupo de fábricas de calzado y algunas industrias auxiliares de fabricación de hormas, tacones, cajas de cartón y curtidos, entre otras. Ese mismo año se daba a conocer las medallas conseguidas por la firma Rafael Romero Utrilles en las Ferias de Muestras Internacionales celebradas ese mismo año en París y Londres, de esta forma se acuñaba el dicho popular "Elda, París y Londres" que nos ha acompañado desde entonces y que probablemente estaba referido a aquel imborrable acontecimiento histórico, a esos méritos contraídos por una de las fábricas de calzado de la ciudad y como frase descriptiva de la pujanza y de la fuerza de las personas que hacían posible el desarrollo económico que vivía nuestro pueblo zapatero desde entonces, y que estaba dejando atrás la penuria de la agricultura del valle, arruinada por la salinización de las aguas del río Vinalopó, como consecuencia de la desecación de la gran laguna existente, medio siglo antes, en la vecina población de Villena.
La actividad zapatera en Elda era ejemplo y guía para otros pueblos de nuestro entorno y ya se perfilaba la potencia industrial que llegaría a ser en lo que a la industria de calzado se refiere.
Portada del semanario "El Heraldo Industrial".
El semanario El Heraldo Industrial de 15 de octubre de 1902, publicado en Madrid y en el que se recogían las crónicas más importantes de diferentes sectores industriales del país, dedica un apartado a la creación del "Gremio de Fabricantes de Calzado de España", como una iniciativa llevada a cabo por los representantes de curtidos de la ciudad de Elda, aunque también habría algún empresario zapatero entre los que idearon ese grupo, y tras un llamamiento a los industriales zapateros de la época, a los que se les convocó el 7 de octubre de ese año 1902, "para que se constituyesen en asociación gremial en defensa de sus intereses".
Como era de esperar acudieron casi la totalidad de los fabricantes de calzados más importantes, entre los que se encontraban: el nombrado Rafael Romero Utrilles, José Tobar (fabricante alpargatero ilicitano que instaló una gran fábrica de calzados en Elda), José Joaquín Amat, José Martínez Sánchez, Luís Amat, Teófilo Romero (de la firma García y Romero), Bonifacio Hernández, Joaquín González, Bonifacio Pérez, Vicente Maestre, Aniceto Amat, Mariano Sempere, Pedro Ortiz  y Ventura Vera (el fundador y presidente de la fábrica de los Vera), entre muchos otros. Ese sería el primer paso serio para lo que muchos años después se convertiría en Asociación o Agrupación de Fabricantes, primero con carácter local, después provincial y más tarde nacional. La convocatoria estuvo firmada por  José Payá Vidal, que era un representante de firmas de curtidos. En aquella reunión se habló de la necesidad de crear ese "gremio", como se le llamó en principio, a lo que todos los presentes dieron su aprobación unánime.
Han pasado casi ciento veinte años de aquel primer intento de colectividad empresarial. Desde entonces han ocurrido muchas cosas, unas muy esperanzadoras. Los gestos, los esfuerzos y sacrificios de aquellos "luchadores", fueron retomados por otros, sesenta años después, y fruto de ello aparecieron las Ferias del Calzado en España.
No dudo que cada sector habrá tenido sus momentos, sus sacrificios y sus logros, pero lo que no debemos olvidar es que no hubo nada en el sector zapatero comparable con las aportaciones que a lo largo de la historia han realizado los eldenses.

sábado, 30 de junio de 2018

3.- Logos y marcas de fábricas de calzado eldenses: Antonio Díaz Vidal (Querubín-Andivi); Emilio Vidal Vidal; José Rico Prats (Natalín)


Zapato tipo blucher de niño fabricado en Elda | Museo del Calzado
Todas estas marcas de fábrica correspondían exclusivamente a zapatos para niños. Hemos dicho muchas veces que quizás el inicio de la fabricación de calzados en Elda empezó por el calzado de niño, esa suposición parte de una lógica reflexión: En aquellos años de 1840 cuando se supone que aparecen los primeros talleres artesanales, los zapatos que de confeccionaban en las habitaciones de las casas del casco antiguo de la ciudad, precisaban de hormas que , al no existir fábricas de hormas, se tenían que hacer a mano. Aquellos primeros zapateros eldenses eran también tallistas de madera, para poder hacer la horma de sus zapatos y era más sencillo que se tallaran hormas para pies pequeños, sin quiebres y mucho menos alturas, ya que nuestros ancestros tenían que inventarlo casi todo.
Elda a finales del siglo XIX tenía muchas fábricas que fabricaban zapato para niño, e incluso las de mayor tamaño que fabricaban zapatos para mujer u hombre, también fabricaban zapatos para todas las clases y esto incluía la de niños.
En nuestra ciudad hubo grandes marcas y fábricas de zapatos para niños y series hasta muy avanzada la segunda parte del siglo XX. Hoy hablamos de alguna de ellas:
En la calle Agustín Cavero hubo una pequeña industria de fabricación de calzados para niños que fue fundada por Antonio Díaz Vidal, su marca "Calzados Querubín", sus pequeños zapatos los distribuía en el mercado nacional. Esta industria casi familiar también tenía otra marca de fábrica llamada "Andivi". Esta fábrica tuvo su mayor momento de esplendor entre  los años 1955 a 1965.
Con el nombre de su propietario, Emilio Vidal Vidal, también hubo una pequeña empresa de fabricación de calzados para niño, pero ésta se creó en el primer tercio del siglo XX y desapareció en los albores de la Guerra Civil.
José Rico Prats fue un industrial muy popular en Elda, apodado "El Nata", creó una pequeña industria de calzado para niño que fabricó y vendió con la marca "Natalín". Se creó en el año 1940 y cerró en 1976. Iniciando el trabajo en su domicilio fue ampliando los locales con otros colindantes y llegó a producir hasta 700 pares diarios con 50 trabajadores. Como una de las anécdotas, llegó a crear otra marca "Bimbi", pero tuvo que desistir al poco tiempo por  entrar en conflicto con otra más conocida llamada "Bambi".

viernes, 29 de junio de 2018

2.- Logos y marcas de fábricas de calzado eldenses: "Moreno", "Maruja" y "Anamar"

Continuando con la recuperación de algunos logos de empresas desaparecidas eldenses, hoy damos paso a tres nuevas marcas, incluyendo algunos aspectos de la fabricación o ubicación de las mismas.
En esta serie, a la que llegamos con la segunda entrega, nos anima la posibilidad de investigar en la historia de nuestra industria y dejar patente aquellos logos que dieron prestigio a la industria zapatera eldense. Quizás al final de estas descripciones incluyamos los logos y las características de las industrias actuales que trabajan en nuestra ciudad, pero no es la finalidad de esta nueva experiencia. La diferencia existente entre la mayoría de  industrias de antaño, comparadas con las de la actualidad, es que las empresas de nuestros ancestros trabajaban casi todas para los mercados nacionales e internacionales, con sus señas de identidad. Actualmente eso ha cambiado debido, entre otras cosas, a los nuevos canales de comercialización, el concepto de marca en el mercado internacional y la dependencia de muchas empresas a otras para las que producen, abandonando sus propias identidades, marcas y en definitiva "libertad industrial". Es a aquellas fábricas, auténticas heroínas de la industria, a las que dedicamos estos trabajos.
La fábrica de Armando Moreno Esteve estaba ubicada en la calle Eugenio Montes, calle que entronca con Antonio Maura, justo frente al antiguo Cine Ideal, eran dos pisos situados casi al final de la calle y colindante con la industria de adhesivos "Productos Karola". Estaba especializada en un cuidado zapato de mujer de alta calidad y en el mercado nacional se distribuía bajo la marca "Moreno". Antonio, su propietario era persona muy conocida en los círculos industriales y sociales de la ciudad. Fue una empresa que aportó prestigio a nuestra industria y formó parte de esos primeros industriales comprometidos con la Feria de Calzado de Elda.
La fábrica de Hijos de José Martínez Sanchez, fue fundada por José Martínez Sánchez, el padre de José Martínez González el que fuera alcalde de la ciudad y que en su honor se le puso nombre a la Gran Avenida.  La fábrica se trasladó a unas naves existentes en la actual calle Juan Carlos I, que ocupaban la primera manzana desde la plaza Sagasta hacía arriba, comenzando la edificación aproximadamente, a unos veinte metros de la esquina de donde actualmente hay una pastelería y que llegaba a la esquina de arriba y continuaba hasta lindar con las naves que posteriormente levantaría Gomez Rivas. La industria llegó a tener casi un centenar de obreros, para fabricar alrededor de 300 pares de zapatos al día de todas las clases. La marca de fábrica era "Maruja" y en 1954 pasó a llamarse Hijos de José Martínez Sánchez S.L..
José Payá creó una empresa que se dedicó exclusivamente a la fabricación de calzado de lujo de gran calidad, fue un referente en los años 60 de las industrias de calzado que mayor prestigio alcanzó en la ciudad. Su última ubicación fue en la calle Padre Manjón, frente al jardín de la música y haciendo esquina con la calle San Crispín. Esta industria llegó a dar trabajo a 120 personas y realizaba una producción de calzado de señora de 1.600 pares a la semana trabajados de forma semimanual. La marca de fábrica era "Anamar".