sábado, 16 de octubre de 2010

Más sobre la Historia del Calzado


Al ser humano le fue necesario calzarse desde muy pronto, de acuerdo a la temperatura y a los riesgos de su entorno, el hombre prehistórico ideó un método para preservar sus pies de frío, calor, piedras, espinas, mordeduras de animales etc. Así es como nace la primera versión de la sandalia de paja trenzada en civilizaciones de clima cálido y se crean las abrigadas botas de piel animal en continentes de bajas temperaturas. En épocas históricas el calzado llegara a ser rápidamente un accesorio de lujo para la clase social dirigente, mientras que el pueblo llano va a pie desnudo o mal calzado. En Mesopotamia, eran comunes los zapatos de cuero crudo, sujetos por tiras del mismo material. Los coturnos, caracterizados por una suela de mayor espesor que les daba altura, eran símbolos de alta posición social.

En Egipto los sacerdotes debían usar exclusivamente sandalias hechas con fibras de papiro. Los faraones usaban suntuosas sandalias con la punta elevada hacia el empeine, en la suela llevaban la representación artística de los enemigos vencidos, cuyo contenido simbólico, apoyado en la magia, era aplastarlos una vez más, a cada paso.

Unos 1.100 años a.C. los asirios usaron unas botas de cuero hasta media pantorrilla, sujetas con cordones y con suela provista de un refuerzo metálico. Se sabe que asirios e hititas, unos y otros expertos zapateros, disponían de botas militares con los pies izquierdo y derecho diferenciados. La bota de la infantería asiria tardó mucho en ser adoptada por los soldados griegos y romanos. De pelear descalzos, éstos progresaron hasta adoptar las sandalias con suelas claveteadas, y tanto griegos como romanos sólo se equipaban con botas gruesas para largas travesías a pie. En tiempo frío, estas botas solían estar forradas con pelo y adornadas en su parte superior con la cola o zarpa colgante de algún animal.

En la Grecia antigua el general Alcibíades ejercía el arte de la fabricación de zapatos lo mismo que Iphicrates nacido en el 415 a.C hijo de un zapatero, se inclina por el arte de la guerra, a los 20 años crea un modelo de calzado para sus soldados los Iphicratides.

Eran muy celosos de de su libertad e independencia, el zapatero-curtidor Simón de Atenas rehúsa seguir a Pericles a la cabeza de la república griega en estos términos “Yo no vendería mi libertad por todos los tesoros de Grecia”.

Las pieles se curtían con alumbre y eran muy costosas, con grasa de cerdo o con aceite les daban flexibilidad. Usaban extractos derivados de vegetales, coníferas, raíces y frutas de acacia y corteza de roble, para mediante el tanino, poder teñirlas. Muy a menudo los zapateros mismos curtían el cuero, pero también existía el oficio del curtidor, debido a los olores desagradables que emanaban de las instalaciones, no gozaba de prestigio.

En Grecia el calzado más común entre los hombres era unas abarcas de piel de buey ajustado al tobillo mediante cuerdas entrelazadas, en los estratos sociales más elevados se usaban sandalias más o menos lujosas y luego, el borceguí y la bota.

Las mujeres usaban una especie de zapatilla que cubría solo los dedos y la parte anterior del pie, las sandalias griegas correspondían a la solea romana, que usaban los hombres y mujeres en sus hogares como los calceus, que cubrían todo el pie.

Los griegos usaron la sandalia de cuero y la bota masculina hasta la pantorrilla con aplicaciones de metal, usando modelos diferentes para el pie izquierdo y derecho. A partir del año 600 a.C., las mujeres griegas de la clase alta adoptaron un calzado de cuero similar, ajustado al pie, y los colores de moda eran el blanco y el rojo. En los tiempos más antiguos, aún los militares, iban descalzos y sólo en períodos posteriores comenzaron a emplear zapatos, aunque permanecieron descalzos dentro de las casas.

Los primeros zapatos que usaron estaban formados por una suela de cuero, de madera o de fibra vegetal asegurada al pie por medio de correas. El Krepidoi, llevado por ambos sexos para viajar con mal tiempo y para hacer largos tramos en condiciones difíciles, los femeninos eran más flexibles, podían colorearse, y tener plataforma de corcho para ganar algún centímetro en estatura.

En Roma el emperador Calígula calzo muy bien a su armada. Los zapateros romanos fabricaban soberbias chinelas y sandalias en cuero bordado.

Después de un periodo de grandeza en la época Galo-Romana y hasta Carlomagno, las invasiones bárbaras y las luchas internas en el reino debilitan la economía del imperio. Los artesanos se aprovisionan del cuero necesario para la fabricación de calzado y los arreos de las caballerías, el cuero para estos últimos se trae desde Hungría, y el utilizado para zapatería y otros menesteres de Córdoba en España, el famoso “cordobán”.

En Francia los artesanos comienzan a agrupase en corporaciones artesanales desde el siglo XI, las reglas que rigen estás corporaciones son sumamente estrictas, por ejemplo:

-Prohibición de trabajar con luz artificial.

-Obligación de realizar un trabajo sin defectos, efectuado según las reglas del arte. Los transgresores de esta regla podían ser castigados a prisión, con multas e incluso con suplicios en la plaza pública.

-En Bretaña, los zapateros de una misma corporación estaban obligados a reparar gratuitamente los zapatos de los clientes del colega que cayera enfermo a fin de asegurarle unos ingresos.

Es necesario esperar al reinado de Enrique IV -rey de Francia entre 1589 y 1610- para ver como la industria del cuero toma importancia en el país

Jean-Baptiste Colbert (1619-1683) ministro del rey de Francia Luis XIV desarrollo el comercio y la industria con importantes intervenciones estatales, establece una relación de oficios y manda elaborar la redacción de las primeras obras técnicas.

La agrupación de cofrades de un mismo oficio quedan prohibidas. Vemos aparecer las sociedades secretas ya a mitad del siglo XV, así nacen los compañeros zapateros-boteros. En los registros de estas sociedades no figuran más que los apodos de sus componentes para evitar las persecuciones. La admisión de las corporaciones en el seno de los “Compagnons” se producirá con lentitud y tardíamente culminando hacia 1870. Hacia 1854 se contaban cinco sociedades de compañeros zapateros-boteros.

Personajes celebres han sido zapateros o aficionados a la zapatería entre ellos: El botánico Carl Von linne, el profeta Mahoma, el poeta Hans Sachs inmortalizado por la obra de Richard Wagner : Los maestros cantores de Nuremberg, el escritor ruso Leon Tolstoi y muchos otros.

Las notas para la introducción anterior han sido tomadas de Histoire de la cordonnerie et des cordonniers
FUENTE
Bibliotecaria
San Nicolás, Buenos Aires, Argentina

miércoles, 6 de octubre de 2010

La Historia de la Industria del Calzado en León - Guanajuato. México



La ciudad de León en el estado de Guanajuato - México, tiene una historia de la industria del calzado que ha publicado "Buenastareas" y que nosotros reproducimos como un ejemplo de esfuerzo y sacrificio en beneficio de la industria del Calzado.
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El dato más antiguo que el Archivo Histórico Municipal registra referente a la manufacturación de calzado en la Villa de León es del año 1645. Andrés González Cabildo es el nombre del artesano zapatero más antiguo. Hay además otra referencia del mismo año: Gregorio López Hermoso, originario de Torrijos, España, regidor del ayuntamiento, quien además tenía su taller de zapatos.
En el año de 1719, el Virrey Don Baltazar de Zúñiga y Guzmán, Marqués de Balero, mandó que se levantara el primer censo de la Villa de León.
En dicho documento se consigna la existencia de 36 casas en las que se elaboraba zapato, tanto por españoles, como por indios y mulatos. Había en la Villa por aquel entonces, 2,896 lugareños.
Entre 1808 y 1809, los zapateros leoneses comenzaron a constituirse como gremio. Muchos años atrás, en 1765, lo habían hecho ya tejedores y curtidores.
Según el censo de 1869, se encontraban en nuestra ciudad 50 "Zapaterías", decir, casas-taller en las que las familias conformaban unidades de producción artesanal.

Corría el año de 1881 cuando el Sr. J. Isabel Macías funda su fábrica de calzado, una de las primeras de la ciudad que lograron consolidarse, pues 28 años después, en 1909, este destacado industrial se enorgullecía de ser el "Único Gran Premio" en la exposición de aquel entonces.
Al inundarse la ciudad en el año 1888, los leoneses padecen uno de los desastres más grandes de su historia, factor que obligó a muchos zapateros a emigrar a Puebla, México y Monterrey, a pesar de que la Junta Central de Socorros ayudó considerablemente a 332 maestros zapateros y a 82 oficiales del mismo gremio, dotando a los primeros con 300 herramientas cuyo valor ascendía a $694.93 pesos, así como la cantidad en efectivo de $2,300.00 al tiempo que, a los segundos se les dio $255.00.
Puede afirmarse que, después de aquella catástrofe, renace con nuevos bríos la industria del calzado.
Para 1904 la ciudad contaba con 1,287 talleres que ocupan a 2,759 Zapateros, de los cuales 1,500 eran hombres en edad adulta, 100 mujeres y 1,000 jóvenes. En este año se gastaron en materiales para la fabricación de calzado $1, 139,487 pesos, en tanto el valor de las exportaciones ascendió a $3, 802,107 y el capital de trabajo a $4, 983,874 pesos.

Entre las factorías de esa época destaca "La Nueva Industria", fundada en 1872 por Don Eugenio Zamarripa. Esta empresa, que se dedica a la curtiduría y a la fabricación de calzado, señalaba en sus mensajes publicitarios del año de 1910 que sus productos eran "Especiales para la exportación y fabricados con suela interior de cáscara de encino".
En el año de 1905, el Sr. Tereso Durán pone a andar un pequeño taller de fabricación de calzado al que da por nombre "El Templo del Trabajo", con un capital de 42,000 pesos. Al comienzo de su operación daba empleo a dos oficiales, pero cinco años más tarde ocupaba a 250 obreros.
En otros renglones se dice que quien introdujo el clavo y la tachuela fue Don Antonio Valadez; que Efrén Torres inventó el cerco y lo proveía; que la familia Vilches del Coecillo hacía las cuchillas; que se contaba con las hormas fabricadas por "La Victoria"; que para cajas de envase estaban "La Industrial" y "La Constancia", además de Don Guillermo Romero, que llegó a León haciendo cajas; y finalmente, se dice que Don Juan Arias fue el primer charolero.
A principios del siglo XX la industria del calzado cobra auge y se convierte, junto con la industria textil, en la actividad económica más importante de León. Para entonces se encontraba, entre otras máquinas de coser, con las de la marca "La White" que al principio no se vendían sino se rentaban.
Para 1920 León era llamada la Ciudad de los Talleres. Ya en este año se encontraban concentrados en el Barrio Arriba gran cantidad de tenerías y zapaterías, algunas de ellas movidas por energía eléctrica y, según consta en el Archivo Histórico, este año se inicia la fabricación de hormas a una escala mayor por "Especialistas".
Puede decirse que en los años veinte se presenta otro repunte en la industria.
En esta década, algunos fabricantes que ya llevaban muchos años haciendo calzado ven consolidarse sus factorías. Tal es el caso de Don José R. Moreno y la fábrica Hernández Hermanos, mejor conocida como la Atila, la cual llegó a contar con 200 obreros que laboraban repartidos en tres turnos y que producía calzado para obreros y campesinos.
Estaba también la fábrica Cruz de Hierro; la de Don José Durán en la calle La Brisa esquina con Palo Cuarto; Morales Hermanos con la marca La Vencedora; Don Elías Mezquita, artesano del calzado que hacía pares sueltos de excelente manufactura y cuya especialidad fueron las Botas Federicas; Rafael Chávez e Hijos, productores de calzado de hombre; Jesús Vargas; la fábrica de calzado para dama Ortiz Cabrera y la de Castillo Hermanos.
Después de ser una ciudad rebocera, a lo largo del presente siglo va disminuyendo paulatinamente esta industria, al tiempo que, por el contrario, la industria zapatera se incrementa aceleradamente.
En 1809 había en León 634 talleres de rebocería que ocupaban 4,000 artesanos. Para 1900, el número de leoneses empleados en esta actividad disminuye a 3 mil 354, y para 1908 a 2,070. Asimismo, para 1908 había 2,750 leoneses trabajando en 1,287 talleres de calzado, es decir, más de 1,250 hogares.
Es también en esta época cuando algunas picas amplían su tamaño y organización, dando lugar a grandes talleres que basan su producción en la mano de obra asalariada, y que alcanzaba a sacar hasta 200 pares a la semana.
En estos talleres se ocupaba a un buen número de ensueladores que en ocasiones, rebasaba los 25 (Para esos años, un ensuelador hacía como 15 pares diarios). Aparecen máquinas de coser suela como la Landis y Adrian Brusch, y la Astraus para montar. Surgen los talleres de maquila.
La maquinaria se importaba de una compañía llamada United Shoe Machinery. Al principio con maquinaria alemana como Moenus y Atlas.
El 24 de mayo de 1926 queda constituida la Unión de Fabricantes de Calzado de León, cuyo presidente fundador fue el Sr. José Padilla Moreno y el primer secretario el Sr. Ignacio L. Hernández.
La unión tenía por objeto "La organización social de la clase y el adelanto y mejoramiento moral, intelectual, material y profesional de sus miembros; así como la defensa de los intereses de la industria de zapatería en esta Ciudad, procurando su progreso y defendiéndolo de competencias indebidas."
La creación de la Unión de Fabricantes de Calzado de León marca el comienzo de esta experiencia conjunta tan valiosa: compartir la historia del desarrollo de este sector industrial tan representativo.
Para 1933, de acuerdo a la Monografía del maestro Gilberto Jiménez, había en León 10 o 12 talleres grandes, 200 medianos y 800 pequeños que en total agrupaban a 10,000 obreros de ambos sexos y producían diariamente 700 pares. El importe de la producción vendida ascendió a 30 millones de pesos.
Tomando en consideración que en el censo de 1930 la población leonesa era de 99,457 habitantes, de los cuales 28,211 corresponden a la población económicamente activa, podemos decir que a principios de esta década la industria zapatera absorbe de esta un 35%, aproximadamente.

En lo que a la venta de zapatos se refiere, en los treinta aparecen nuevas formas de comercialización, además de los "Tiraderos o baratero" e intermediarios a crédito. Tal parece, que para esta fecha se incrementaron los almacenistas y compradores foráneos que pagaban al contado y se hospedaban en hoteles de la zona comprendida entre la plaza principal y el mercado de la Soledad. Hasta ahí iban los productores con sus canastos de (Tipo panadero) a buscarlos.
EL CAMINO DE LA MONO INDUSTRIA; Para 1941 se contaba en la ciudad 4,059 establecimientos industriales, comerciales y de servicios, de los cuales 1,315 se dedicaban a la fabricación de calzado, ocupando en total a 19,940 personas, esto es, el 47. 39% del total de la población económicamente activa registrada.
Además de los establecimientos productores de calzado aparecen 12 fábricas de huaraches que ocupan a 150 personas, una fábrica de pantuflas que emplea a 48 personas y tres fábricas de sandalias en la que laboran otras 24.
Es precisamente la época de la II Guerra Mundial cuando la industria zapatera leonesa marca el despegue que a la larga la convertiría casi en mono industria. Entre otros factores se encuentra el hecho de que los Estados Unidos de Norteamérica importaban gran cantidad de calzado producido en nuestra ciudad de León, a la vez que algunos empresarios que se organizaron para exportar sus procesos productivos que de inmediato aplicaron a sus centros de producción.
Cía. Mfra. de Calzado Emyco es una empresa mexicana fundada el 14 de Diciembre de 1926 por 3 visionarios hombres de empresa Don Jesús Escamilla, Don Daniel Martínez y Don Felipe B. Martínez Chapa, con el nombre Escamilla Martínez y Compañía, comenzando con un grupo de 20 trabajadores que alcanzaban una producción de 120 pares semanales en un pequeño taller con 66 metros cuadrados ubicado en la calle 5 de febrero casi esquina con Libertad.
En 1934 se constituye la nueva razón social como Cía. Mfra. de Calzado Emyco, S.A. de C.V.
En 1945 se establece la fábrica en la calle 5 de febrero, Zona Centro.
En 1968 se amplía la producción en la planta ubicada hasta hoy día (Blvd. Adolfo López Mateos).
En 1977 Recibió el preciado galardón del “San Crispín de Oro”
En 2007 Recibió nuevamente el galardón del “San Crispín de Oro”
Actualmente Grupo Emyco participa en Ferias de calzado Nacionales e Internacionales
SAPICA (Salón de la piel y el calzado) es la feria del calzado primera en importancia en Latinoamérica y segunda en el continente, donde se muestran y se comercializa calzado y marroquinería.

martes, 5 de octubre de 2010

Zapatos para prevenir las caidas


Los iShoes es el nombre de unos "zapatos inteligentes" que ha desarrollado la NASA y el Instituto de Tecnología de Massachusetts, en Estados Unidos. Este tipo de calzado tiene un sensor que mide los movimientos y una alarma que avisa si uno se tambalea. Los zapatos se inspiraron en los sistemas que emplean los astronautas al volver de los viajes espaciales. Este invento se debe al investigador de la Universidad de Harvard, Erez Lieberman; sus investigaciones se encaminaban a solucionar el problema de equilibrio que padecen los astronautas cuando vuelven de sus misiones espaciales. Estos sensores colocados en los zapatos de personas mayores, puede evitar o prevenir las caidas y en caso de que se produzcan, una alarma avisaría a los familiares de que se ha producido un accidente, incluso, con la aplicación de un diminuto GPS, se podría detectar la zona de la caida y poder llegar para auxiliarlos. Nos parece una idea de ciencia ficción, pero quizás en un futuro las cosas se hagan así de sofisticadas.....

lunes, 27 de septiembre de 2010

Como se fabrica un zapato

Muchas veces, al hablar de zapatos y zapateros, se desconoce el proceso de fabricación que se sigue para obtener un zapato de calidad; fabricar un zapato en la actualidad conlleva un proceso complejo en el que intervienen muchos especialistas, tanto en la preparación de la horma como en el tacón....diseñadores, cortadores y especialistas de cortado, aparado y montado.
Con el video denominado "El Calzado", nos podemos hacer una idea aproximada de una parte del complicado proceso de fabricación de calzado, con la intervención de las más modernas tecnologías existentes al día de hoy.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Elda en el NO-DO



www.Tu.tv


Hemos tenido acceso a una interesante sucesión de cortos emitidos en diferentes fechas por el Semanario de Información NODO; en TuTv, se muestran diferentes reportajes que empiezan en los años 50 con una visita de autoridades a Elda. En otros cortos se muestra las primeras Ferias en el recinto de las Escuelas de Padre Manjón (las llamadas Escuelas Nacionales de la época), con una visión de los estands del patio y las vitrinas en las diferentes salas; a partir de ahí se suceden las secuencias en el nuevo Palacio Ferial de la Avenida de Chapí, con desfiles de modelos de zapatos, vistas de estands y vitrinas y vistas generales del recinto, en las que se aprecia una gran animación de gentes que deambulan por pasillos, escaleras etc. Unas imágenes para recordar que Elda fue una vez, el centro del comercio del calzado de España y todo eso se debió al esfuerzo y el tesón de unos eldenses de la época que pusieron en marcha unas ideas en las que creían. Elda creó las Instituciones del Sector Zapatero y el movimiento económico que supuso bienestar y riqueza para dicho sector en toda la nación.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Con el mundo en tus pies


Cómodos, abrigados y bellos, los zapatos nacieron hace unos 15.000 años para proteger una de las partes más delicadas del cuerpo humano, aunque esta utilidad ya es lo de menos en una sociedad en la que se han convertido en íconos que ponen el mundo de la moda en nuestros pies.

La histórica necesidad de protección ya derivó, siglos antes de Cristo, en un afán por mostrar la propia individualidad y el estatus social a través del calzado y cuanto más importante era la persona más ostentosos y singulares eran sus zapatos.
La pertenencia a una clase social quedaba indicada por determinados modelos de zapatos y de este modo surgió la moda en el calzado: Julio César llevaba botas de oro, Nerón prefería las sandalias de plata y Carlomagno calzaba zapatos decorados con piedras preciosas.

En la moda del calzado para hombres desde un principio dominaron las botas, consideradas típicamente masculinas. A pesar de ello y de acuerdo con el espíritu de cada época aparecen también zapatos bajos de distintos tipos que sufren cambios impredecibles y extremos, igual que la moda femenina.
El espíritu de la moda actual se desarrolló durante la Revolución Francesa (1789-1799) con la emancipación de la burguesía y a lo largo de la historia nuevas formas de zapatos y botas encontraron su lugar en el escenario de la moda, principalmente a través de personalidades sociales con mucho estilo o de militares como las botas Wellington y los zapatos Blucher o Derby.
Punto de inflexión en la evolución de los zapatos fue la creación de los tacones de aguja, un calzado también conocido como “stilletto” al que, según Marilyn Monroe, las mujeres deben mucho.
Objetos de atracción sexual, piezas de arte, íconos de moda y auténticos fetiches, los zapatos siempre han ocupado un lugar importante en la indumentaria, pero en los últimos años este papel ha pasado a ser estelar.
Diseñadores como Manolo Blahnik, Jimmy Choo, Christian Louboutin, Marc Jacob, Givenchy, Christian Lacroix, Louis Vuitton, Salvatore Ferragamo o Giorgio Armani han conseguido que las miradas se posen en los pies, haciendo que la ropa ya no sea prioridad en el guardarropa de hombres y mujeres y han convertido los zapatos en piezas que definen a sus portadores.
Así lo han comprendido los famosos, que se han convertido en uno de los mejores escaparates de los creadores. Un ejemplo claro de ello es Carrie Bradshaw, protagonista de la popular serie “Sexo en la Ciudad” interpretada por Sarah Jessica Parker, que es adicta a los “Manolos”, como Madonna, quien dijo que estos zapatos son mejores que el sexo.
La pasión por los zapatos, compartida por literatos como Goethe, Baudelaire o Shakespeare, es seguida por un amplio grupo de mujeres y hombres que están dispuestos a pagar por la experiencia irresistible de vestir sus pies más de lo que jamás habían pensado.

Sobre la evolución de esta piedra angular de la moda femenina, las propuestas para el próximo Otoño-Invierno vienen marcadas por la continuidad de los diseños de altura y tienen en las botas esbeltas y de caña alta un valor en alza, como puede apreciarse en la colección diseñada por Jimmy Choo.
Los tacones y las plataformas siguen siendo estrellas en los diseños, en los que también son protagonistas los botines, una pieza destacada en la colección de Christian Louboutin, con altos tacones y en todos los colores y estilos junto con estampados de animal y “stilettos” rojos con tiras entrelazas.
La paleta de colores, aunque sobria con el negro y el marrón como base de las colecciones, se amplía a una vasta gama de azules, tostados, grises y morados, enriquecidos con tachuelas, cadenas o flecos.
En cuanto a las líneas, las puntas suaves en zapatos elegantes y femeninos conviven con las propuestas redondeadas y cuadradas, aunque sin excesos, y cobran protagonismo las punteras abiertas en botines “peeo-toe” y con cordones, una tendencia estrella incluso en los días más fríos del invierno.
Respondiendo a las diferentes necesidades de las clientas así como a los distintos momentos del día, las propuestas con más glamour y más chic, como las de Mascaró, conviven con coquetas bailarinas, botas planas, deportivas y artísticas botas de agua.
Entre los diseños de bailarinas destacan las propuestas de Pretty Ballerinas, a menudo en los pies de Kate Moss o Kylie Minogue, enriquecidas con polvo de diamante.
Para los momentos más elegantes, Chanel propone botas bicolores, negras como un zapato de salón y blancas acharoladas hasta media pierna, llevadas preferentemente con medias opacas blancas y siempre a juego con vestidos cortos. Destacan también en su colección las botas ricas y muy trabajadas con bordados y apliques.
Estos son también utilizados por Valentino junto a abalorios, plumas, lentejuelas o flores en sus delicadas mules, mientras que el futurismo y cubismo definen la colección presentada por Balenciaga. En las propuestas de Elie Saab destacan los altísimos tacones con doble plataforma delantera, en zapatos abiertos y sandalias abotinadas y con cremallera en el talón.
Más sobrias son las propuestas para hombres en los que, al igual que en la ropa, es más difícil introducir novedades. Las grandes botas, a todas las horas del día, son piezas fundamentales en unas colecciones que tiran hacia lo clásico, salvo excepciones como las de Gianfranco Ferré que apuesta por los zapatos de golf para llevar con smoking de fiesta.

* Difundido por EFE

domingo, 12 de septiembre de 2010

La huella de una sandalia con millones de años de antigüedad


Las huellas de los viajeros del tiempo

Los americanos a veces nos sorprenden con hallazgos inesperados....

William J. Meister, un coleccionista de fósiles no profesional, descubrió en junio de 1968 lo que podría ser el fósil de una huella humana más antiguo que se ha encontrado. Se trata de una impresión sobre piedra que tendría entre 300 y 600 millones de años. Por supuesto que semejante afirmación queda en oposición con todas las teorías conocidas sobre la aparición de los hombres en nuestro planeta. Lo cual, dado que la huella existe de verdad —por lo menos parece serlo— ha generado, como otras cuestiones que nunca se terminan de aclarar científicamente, una gran discusión.
Meister estaba de expedición en Antelope Spring, un sitio ubicado a casi 70 kilómetros de Delta, en el estado de Utah, Estados Unidos de Norteamérica. Lo acompañaban sus esposa y dos hijas. Ya habían encontrado varios fósiles pequeños cuando Meister golpeó con su martillo de geólogo una losa de unos cinco centímetros de espesor, partiéndola de plano en dos, como se abre un libro. Allí estaba la huella.
Como suele suceder en todo fósil que ha quedado atrapado en un sedimento, ambos lados del bloque muestran la marca de una sandalia, una en positivo y la otra en negativo, del tamaño normal de un pie humano. Esta pisada es muy particular, porque ha aplastado bajo su suela ni más ni menos que trilobites. Los trilobites pertenecen a un orden extinto, pariente de los arácnidos y los crustáceos marinos como los cangrejos y langostas, que floreció hace unos 320 millones de años y se extinguió por completo hace 280 millones de años. Como se sabe, se piensa que los humanos, como especie, existimos desde hace entre 2 y 3 millones de años. Es imposible que un humano, y menos uno calzado con una sandalia, haya aplastado un trilobite al mismo tiempo que dejaba su huella para la posteridad.

La sandalia que habría aplastado al trilobite vivo tenía 25,2 cm de largo y 8,4 cm de ancho. El talón está ligeramente más hundido que la suela, tal como es normal en una huella humana. Meister llevó la piedra al profesor de metalurgia Melvin Cook, de la universidad de Utah, quien le recomendó que le mostrara el espécimen a los geólogos de la universidad. Pero Meister no pudo encontrar ninguno dispuesto a examinarla. Se dirigió un periódico local, llamado The Desert News, que publicó un artículo. En poco tiempo la noticia recorrió los Estados Unidos, recibiendo gran atención. El día 20 de julio de 1968 el Dr. Clifford Burdick, geólogo de Tucson, Arizona, examinó el sitio del hallazgo, encontrando de inmediato otra huella, con la impresión del pie de un niño sobre una base de pizarra. "La impresión", dijo, "tenía más o menos 14,4 cm de longitud y mostraba los dedos del pie abiertos, como si nunca hubiese usado calzado, que causa que los dedos se mantengan juntos. El pie no parece haber tenido mucho arco y el dedo pulgar no es muy prominente".
El Dr. Burdick determinó: "La roca se fracturó en el lado delantero de los dedos antes de que yo hallara el fósil. En esta sección se ve que la estructura de la roca está formada por láminas finas o planos de pizarra. Cuando los dedos presionaron sobre el material blando, las láminas fueron presionadas hacia abajo de la horizontal, indicando el peso que presionó sobre el lodo.
Dean Bitter, un docente de la escuela púbica de Salt Lake City declaró que encontró, en agosto de 1968, más marcas de calzados o sandalias en el área de Antelope Spring. Pero no había trilobites aplastados por estas huellas, aunque sí se encontró uno pequeño cerca de las marcas de pisadas, en la misma roca.
Se ha especulado con la posibilidad de que la Tierra haya sido visitada por humanoides muy similares a nosotros hace millones de años, en la época de los trilobites, o que lo que ha quedado registrado allí sea una visita de humanos como nosotros, quizás de un futuro más o menos cercano, que se movilizaron al pasado utilizando alguna clase de "máquina del tiempo".

* Revista digital Zapping