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viernes, 8 de junio de 2012

La famosa Lady Gaga elige a un japonés como diseñador de sus calzados


Noritaka Tatehana es el hombre detrás de los enormes zapatos de Lady Gaga, que no tienen tacón pero sí una altura de entre 25 y 46 centímetros (10 a 18 pulgadas). Sus presentaciones en programas de televisión y videos musicales, caminando titubeante en sus creaciones, lo han ayudado a convertirse en una estrella de la moda cuyos zapatos se venden por más de 15 mil dólares el par.

Tatehana, quien ha hecho más de 20 pares para Lady Gaga en los últimos dos años, dijo que tomó los zapatos tradicionales de las geishas llamados "geta" y los cambió a una forma moderna con plataformas esculturales.

"Mi obra se volvió un icono. Funcionó no sólo como una marca para mí, también se volvió parte de la marca de (la cantante)", dijo Tatehana en una entrevista reciente realizada en su taller en Tokio, el cual está lleno de libros de arte y de sus característicos zapatos, algunos adornados con brillantes cristales Swarovski y otros con botones dorados.

El diseñador de 26 años, quien evoca el carácter reflexivo de un monje con su voz baja, su cabello largo recogido en un moño y sus pantalones bombachos Yohji Yamamoto, era todavía un estudiante cuando despegó su carrera. De hecho, los primeros zapatos Tatehana de Lady Gaga eran el tema de su tesis de graduación en la prestigiada Universidad de las Artes de Tokio, donde aprendió tejidos tradicionales y teñido de kimonos.

Creó los zapatos con un cuero color rosado con apariencia de reptil que tomó de una mantarraya, un material común en las artesanías japonesas para decorar espadas. Comenzó su sello de moda presentando el calzado en un correo que mandó a decenas de personas en la industria del diseño.

Pero recibió sólo tres respuestas, una de un bloguero, otra de un periodista y la tercera del estilista de Lady Gaga. La cantante no estuvo disponible para hacer declaraciones.

La gurú de moda y heredera cervecera Daphne Guinness dijo que es una gran admiradora de Tatehana.



Valerie Steele, directora y principal curadora del Museo del Insituto de Tecnología de la Moda en Nueva York, que ha exhibido el trabajo de Tatehana, dijo que espera que el diseñador cree una línea menos costosa.

"Noritaka Tatehana es uno de los más importantes diseñadores de calzado de nuestro tiempo", dijo. "Sus sorprendentes y vertiginosos zapatos de tacón sin tacón han transformado el estilo del calzado extremo".

Los zapatos hechos a la medida parecen muy incómodos, incluso Lady Gaga ha perdido el equilibrio con algunos de los diseños más altos. La cantante también ha usado otro calzado excéntrico de diseñador, como los tacones con forma de pinzas de langosta de Alexander McQueen.

Tatehana dijo que sus zapatos son de hecho son más cómodos que los tacones regulares porque ponen el peso de quien los porta al frente y no en el talón. Contó que incluso puede correr en ellos, aunque prefiere usar tenis y mocasines.

Tatehana dijo que le gustaría ampliar sus creaciones a la ropa, bolsos o trabajar en diseño de vestuario para películas. También quiere ayudar a difundir la herencia de su país.



"Quiero que la cultura japonesa siga viva y tenga respeto a nivel internacional", dijo Tatehana. "La creatividad es lo que define la fortaleza de una nación".

* Créditos: AP / NBVV

 

miércoles, 19 de octubre de 2011

Una empresa de calzados de Almansa diseña una colección con tacones intercambiables


Mossto, una empresa ubicada en Almansa (Albacete), presenta un concepto exclusivo de zapato de tacón pensado para las mujeres contemporáneas, urbanas e independientes. Mediante una perfeccionada tecnología de imanes, Mossto es la primera firma española en ofrecer la posibilidad de intercambiar la altura del tacón en el mismo zapato.




La nueva colección de la firma para otoño/invierno está diseñada por la italiana Sara Ovadia y fabricada en España con piel italiana. Integra propuestas para todos los gustos, pero se caracteriza por sus botas altas, botines y zapatos abotinados, todos ellos con una característica común: tacones intercambiables, de altura variable.



El producto, diseñado por la marca, permite llevar en el bolso el tacón de recambio, de diferente altura, para que las mujeres puedan decidir en cada momento cuál llevar según la ocasión: de un tacón alto de 8 cms pueden pasar un momento a otro de sólo 4.



La facilidad de extraer e intercambiar el tacón en tan sólo unos segundos y con un solo clic, así como la versatilidad y el confort que asegura este nuevo calzado, hacen de Mossto una opción muy práctica para las mujeres de hoy.



Mossto, con sede en Almansa (Albacete), fue creada en 2008 como un proyecto que gira en torno a un calzado tecnológico y convertible, a la investigación de materiales y a la construcción de nuevas siluetas




Fuente: Pinker. Portal profesinal del textil y de la moda

domingo, 31 de julio de 2011

Usar calzado a medida es un placer

Hace un tiempo leimos un artículo en extra-confidencial que suscribimos plenamente y reproducimos íntegramente.

El contar con un traje, una camisa, un abrigo o unos zapatos a medida es un placer, y qué duda cabe que también un capricho, al que todo caballero debería entregarse al menos una vez en su vida. Sin embargo, de sucumbir a tan tentativa propuesta y comprobar el resultado estético y la comodidad de esa nueva prenda se tendrá que estar dispuesto a no volver a mirar a la confección industrial con los mismos ojos con que se hacía antes.


Un zapato a medida es una creación artesanal que habla del buen hacer de un zapatero y del gusto exquisito por lo bello y exclusivo de su cliente. Los caballeros acostumbrados a vestir zapatos a medida mantienen que no hay marca en el mundo, por prestigiosa que sea, que aporte la comodidad y exclusividad del calzado bespoke.

Ventajas de los zapatos a medida

Los caballeros más exigentes con su aspecto acuden a la zapatería a medida por un lado para conseguir esa comodidad extra y por otro para tener la certeza de que son un modelo exclusivo y que se han fabricado atendiendo solo a su gusto personal.

En unos zapatos a medida el cliente escoge desde la forma, diseño, tipo de horma, combinación de pieles, color, tipo de forro, altura del talón, grosor de la suela etc. Todos estos detallen le aseguran contar con una pieza única y le sitúan frente al exterior como alguien buscador de la máxima exclusividad e exquisitez.

Por norma general, los zapatos hechos a medida cuentan con materiales muy superiores a los que se pueden encontrar incluso en las marcas industriales de más renombre. Además de contar con pieles, forros o suelas de enorme calidad, el esmero con que un buen zapatero une todas las partes de ese zapato convierte al conjunto final en una pieza mucho más resistente y duradera.

Un cuidado cortado de la piel, un aparado esmerado, un cosido trabajado o un preciso montado así como los instrumentos utilizados en todo el proceso de confección de unos zapatos hechos a mano dan como resultado unos zapatos que de cuidarse con cierto mimo permanecerán en el armario del caballero toda su vida.

En los zapatos a medida el cliente no se limita a escoger un tipo de color sino que puede elegir hasta el grado de intensidad del mismo o si lo prefiere, imprimir un tono envejecido al color escogido.

Sólo los mejores zapateros artesanos sabrán de la importancia de conseguir un zapato hermoso tanto por fuera como por dentro y tampoco olvidarán que la belleza de la suela es igual de importante.

Su proceso de confección

El proceso de fabricación de los zapatos a medida es hoy bastante similar al que se seguía hace más de doscientos años y los materiales utilizados en ellos, si bien se han refinado, no han experimentado un cambio radical.

Quizás la gran diferencia entre aquellos artesanos y los de hoy sea que hoy los cinco oficios que intervienen en la fabricación de un zapato, esto es, el hormero, el diseñador, el cortador, el aparador y el montador, se han especializado en sólo su parte del trabajo mientras antaño era frecuente que fuera el mismo zapatero el responsable de todas las fases de construcción del zapato.

Para la realización de un zapato a medida, el zapatero tomará, de manera exhaustiva, las medidas de cada pie. Después de medir el largo, el ancho, el alto del pie, el grosor de los dedos, la altura del talón, el puente etc., el hormero preparará dos hormas independientes a las que pasará todas las medidas de cada pie conteniendo todas las irregularidades de cada uno. De esta forma, se consigue que los zapatos resultantes sean como un guante para el afortunado propietario aportándole una comodidad difícil de olvidar cuando vuelva a calzar sus mejores zapatos industriales.

Este proceso de construcción de un zapato a medida se alarga en el tiempo varios meses ya que exige que al cliente se le realicen al menos dos pruebas. Sólo los mejores zapateros entregarán al cliente un zapato de prueba con ya todas sus medidas para que éste lo vista durante unos días, compruebe su comodidad y en el caso de que desee introducir alguna modificación esté todavía a tiempo de hacerlo.

No obstante, esto último es cada día menos frecuente, siendo lo más frecuente, incluso entre las casas de zapatería a medida más conocidas, que una vez el cliente haya escogido un modelo y un color y tras la toma de medidas éste sólo vuelva a ver sus zapatos cuando le sean entregados en su caja.

Dónde adquirir zapatos a medida

Todavía hoy es posible encontrar varias casas legendarias que ofrecen la posibilidad a sus clientes de contar con unos zapatos a medida. Sin embargo, son muy pocos los zapateros que van más allá de limitarse a replicar un modelo existente con las medidas de su cliente y buscan crear una pieza única.

Solo aquellos zapateros que además de ser grandes artesanos sean también buenos diseñadores sabrán imprimir la personalidad de su cliente al zapato. Parece lógico pensar que cuando alguien va a hacer un desembolso importante en unos zapatos a media también quiera contar con un diseño exclusivo y acorde a sus gustos e idea de estilo y elegancia.

Con seguridad la forma de ser de un artista y la de un banquero diferirá en gran medida. Por ello, parece razonable que cada uno prefiera un diseño diferente de zapato. Por ello deberemos acudir solo a aquellos zapateros que consigan transmitir los gustos y la personalidad de cada cliente a sus zapatos.

Aunque el alto número de horas que la fabricación de unos zapatos a medida exigen hace que estos no sean nada baratos, de poder hacer un esfuerzo su comodidad, calidad y exclusividad recompensará a la larga dicho esfuerzo.

* Jeeves extraconfidencial.com

domingo, 19 de septiembre de 2010

Con el mundo en tus pies


Cómodos, abrigados y bellos, los zapatos nacieron hace unos 15.000 años para proteger una de las partes más delicadas del cuerpo humano, aunque esta utilidad ya es lo de menos en una sociedad en la que se han convertido en íconos que ponen el mundo de la moda en nuestros pies.

La histórica necesidad de protección ya derivó, siglos antes de Cristo, en un afán por mostrar la propia individualidad y el estatus social a través del calzado y cuanto más importante era la persona más ostentosos y singulares eran sus zapatos.
La pertenencia a una clase social quedaba indicada por determinados modelos de zapatos y de este modo surgió la moda en el calzado: Julio César llevaba botas de oro, Nerón prefería las sandalias de plata y Carlomagno calzaba zapatos decorados con piedras preciosas.

En la moda del calzado para hombres desde un principio dominaron las botas, consideradas típicamente masculinas. A pesar de ello y de acuerdo con el espíritu de cada época aparecen también zapatos bajos de distintos tipos que sufren cambios impredecibles y extremos, igual que la moda femenina.
El espíritu de la moda actual se desarrolló durante la Revolución Francesa (1789-1799) con la emancipación de la burguesía y a lo largo de la historia nuevas formas de zapatos y botas encontraron su lugar en el escenario de la moda, principalmente a través de personalidades sociales con mucho estilo o de militares como las botas Wellington y los zapatos Blucher o Derby.
Punto de inflexión en la evolución de los zapatos fue la creación de los tacones de aguja, un calzado también conocido como “stilletto” al que, según Marilyn Monroe, las mujeres deben mucho.
Objetos de atracción sexual, piezas de arte, íconos de moda y auténticos fetiches, los zapatos siempre han ocupado un lugar importante en la indumentaria, pero en los últimos años este papel ha pasado a ser estelar.
Diseñadores como Manolo Blahnik, Jimmy Choo, Christian Louboutin, Marc Jacob, Givenchy, Christian Lacroix, Louis Vuitton, Salvatore Ferragamo o Giorgio Armani han conseguido que las miradas se posen en los pies, haciendo que la ropa ya no sea prioridad en el guardarropa de hombres y mujeres y han convertido los zapatos en piezas que definen a sus portadores.
Así lo han comprendido los famosos, que se han convertido en uno de los mejores escaparates de los creadores. Un ejemplo claro de ello es Carrie Bradshaw, protagonista de la popular serie “Sexo en la Ciudad” interpretada por Sarah Jessica Parker, que es adicta a los “Manolos”, como Madonna, quien dijo que estos zapatos son mejores que el sexo.
La pasión por los zapatos, compartida por literatos como Goethe, Baudelaire o Shakespeare, es seguida por un amplio grupo de mujeres y hombres que están dispuestos a pagar por la experiencia irresistible de vestir sus pies más de lo que jamás habían pensado.

Sobre la evolución de esta piedra angular de la moda femenina, las propuestas para el próximo Otoño-Invierno vienen marcadas por la continuidad de los diseños de altura y tienen en las botas esbeltas y de caña alta un valor en alza, como puede apreciarse en la colección diseñada por Jimmy Choo.
Los tacones y las plataformas siguen siendo estrellas en los diseños, en los que también son protagonistas los botines, una pieza destacada en la colección de Christian Louboutin, con altos tacones y en todos los colores y estilos junto con estampados de animal y “stilettos” rojos con tiras entrelazas.
La paleta de colores, aunque sobria con el negro y el marrón como base de las colecciones, se amplía a una vasta gama de azules, tostados, grises y morados, enriquecidos con tachuelas, cadenas o flecos.
En cuanto a las líneas, las puntas suaves en zapatos elegantes y femeninos conviven con las propuestas redondeadas y cuadradas, aunque sin excesos, y cobran protagonismo las punteras abiertas en botines “peeo-toe” y con cordones, una tendencia estrella incluso en los días más fríos del invierno.
Respondiendo a las diferentes necesidades de las clientas así como a los distintos momentos del día, las propuestas con más glamour y más chic, como las de Mascaró, conviven con coquetas bailarinas, botas planas, deportivas y artísticas botas de agua.
Entre los diseños de bailarinas destacan las propuestas de Pretty Ballerinas, a menudo en los pies de Kate Moss o Kylie Minogue, enriquecidas con polvo de diamante.
Para los momentos más elegantes, Chanel propone botas bicolores, negras como un zapato de salón y blancas acharoladas hasta media pierna, llevadas preferentemente con medias opacas blancas y siempre a juego con vestidos cortos. Destacan también en su colección las botas ricas y muy trabajadas con bordados y apliques.
Estos son también utilizados por Valentino junto a abalorios, plumas, lentejuelas o flores en sus delicadas mules, mientras que el futurismo y cubismo definen la colección presentada por Balenciaga. En las propuestas de Elie Saab destacan los altísimos tacones con doble plataforma delantera, en zapatos abiertos y sandalias abotinadas y con cremallera en el talón.
Más sobrias son las propuestas para hombres en los que, al igual que en la ropa, es más difícil introducir novedades. Las grandes botas, a todas las horas del día, son piezas fundamentales en unas colecciones que tiran hacia lo clásico, salvo excepciones como las de Gianfranco Ferré que apuesta por los zapatos de golf para llevar con smoking de fiesta.

* Difundido por EFE